Martes, 24 Abril 2018

Cultura/Ciudad

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PUEBLA

En la época prehispánica el valle donde se asienta hoy la Ciudad de Puebla recibía el nombre de "Cuetlaxcuapan" que en Náhuatl quiere decir "lugar donde cambian de piel las víboras". Llamada hoy en día Puebla de los Ángeles o Puebla de Zaragoza, es una ciudad con una gran historia y un pasado colonial que sigue vivo en las construcciones de su centro histórico. Esta misma zona fue declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1987. Además cuenta con más atractivos como son su famosa gastronomía, su artesanía, sus fuertes llenos de historia, su arqueología, los tesoros que guardan sus edificios, entre otros. Tiene una población de 1,488,128 habitantes. Cuenta con un clima templado, con una temperatura anual promedio de 16º C. Su temporada de lluvias es de junio a octubre. Se puede llegar a la ciudad por tierra a través de modernas autopistas o por aire a su aeropuerto.

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Historia

En la época prehispánica los grupos Olmeca-Xicalancas y Nahuas ocuparon la parte central del territorio poblano con una gran influencia de la cultura tolteca que dominaba Cholula; posteriormente, durante la etapa del esplendor Mexica fueron dominados por México-Tenochtitlan. Durante la época colonial, en 1531, se funda en el valle de Cuetlaxcuapan la ciudad llamada Puebla de los Ángeles. Fue una ciudad que desde sus inicios vivió un gran crecimiento industrial y comercial, en parte debido a la gran influencia y poderío económico del clero asentado allí. Entre los múltiples eventos que tuvieron lugar en la ciudad se pueden contar la heroica defensa que se llevó a cabo en esta ciudad frente a la invasión francesa en 1863, misma que es recordada el 5 de Mayo de cada año en todo el país. El nombre completo de la ciudad es a partir de 1950 el de Heroica Puebla de Zaragoza en recuerdo a la valentía del ejército y de su general, Ignacio Zaragoza. Otro hecho destacado que se vivió en la ciudad fue el viaje para inaugurar el servicio de ferrocarril, mismo que fue realizado por Benito Juarez en 1873. En los orígenes de la Revolución Mexicana fue sede del “Club Antirreleccionista” al frente de los hermanos Serdán, mismos que perecerían en 1910. Actualmente Puebla es una ciudad moderna que crece a la par de los estados cercanos del centro de la república, incluyendo al mismo Distrito Federal.

Festividades

Entre las más importantes se pueden destacar la Feria Internacional de Puebla que se realiza del 21 de Abril al 15 de Mayo, con exposiciones industriales, artesanales, agrícolas, ganaderas y comerciales, además de espectáculos, un palenque y feria popular. Para conmemorar la Batalla del 5 de Mayo, se realiza un desfile militar y civil, además de eventos artísticos y fuegos artificiales. El 26 de agosto tiene lugar la fiesta de San Agustín, con eventos musicales, danzas y fuegos artificiales.

Artesanía

Entre su artesanía destaca la famosa loza de talavera además de figuras de ónix, y la confección y venta en el barrio del artista de joyería, ropa, muebles, cerámica. Otro importante punto de exhibición y venta es el famoso callejón del sapo con su venta de antigüedades.

Gastronomía

La cocina poblana es famosa por sus chiles en nogada y el mole poblano, además de otros deleites como: el pipián, mole de chicharrón, crepas de huitlacoche, chalupas, molotes, cemitas, tamales, chileatole, médula de res, arroz a la poblana etc. Además de sus dulces típicos como: los camotes de Santa Clara, limones rellenos de coco, cocadas, naranjas cristalizadas, jamoncillo, calabaza. Entre sus bebidas tenemos aguas frescas, la pasita, el pulque, chocolate y atole.

 

SITIOS DE INTERÉSDESCRIPCIÓN
Museos Históricos Los fuertes de Loreto y Guadalupe.
Los fuertes se encuentran ubicados en un cerro llamado Acueyametepec. El fuerte de Guadalupe es la construcción más antigua, ya que inicialmente era una ermita. Posteriormente, los misioneros franciscanos ampliaron el templo para dedicarlo a San Cristóbal, y el templo paso a manos de los padres betlemitas. Más adelante, se levanto otro templo, éste dedicado a las Vírgenes de Loreto y Guadalupe. Se reforzaron estos templos con piedra revocada con cal, para resistir a las fuerzas de los insurgentes. En 1862, este lugar fue escenario de un acontecimiento histórico: “La Batalla de Puebla”. En 1930 este histórico lugar fue declarado patrimonio de la Nación y al servicio del pueblo. En el centenario de la Batalla de Puebla se colocaron en su interior piezas y objetos históricos. Se encuentra dividido en diferentes salas: La Capilla esta destinada a la exhibición de banderas y símbolos patrios. Se encuentra un mural del maestro Ramírez Osorio donde se observan los personajes que intervinieron en la guerra de la reforma, mostrando en pequeñas vitrinas documentos que muestran la situación socioeconómica por la que atravesaba México en esa época. La sala 2 sirve para estudiar los antecedentes históricos, y la ubicación de los Fuertes en la geografía poblana. La sala 3 está dedicada al General Ignacio Zaragoza. La Sala 4 tiene un mural y vitrinas en que se exhiben los uniformes de los soldados que combatieron en el enfrentamiento. La Sala 5, está destinada a conocer los antecedentes de los adversarios franceses y el apoyo que recibieron de los conservadores mexicanos.
Casa del Alfeñique.
Es una construcción del siglo XVIII, dirigida por el maestro don Antonio Santamaría Inchaurregui, por órdenes de don Juan Ignacio Morelos; de quien se dice prometió a su esposa una casa como el alfeñique o turrón de almendra. Por eso recibe este famoso nombre; debido a su delicada ornamentación, que recuerda a los dulces de azúcar llamados alfeñiques, que son muy famosos en Puebla. La decoración se complementa con motivos vegetales, escudos, roleos y cornizamentos mixtilíneos, todos elaborados en argamasa blanca. En su interior, destaca una preciosa fuente de cantera con fondo de azulejos de talavera, localizada en el patio principal. Actualmente, es un museo donde se resguardan importantes documentos gráficos como códices, planos, pinturas y fotografías de gran valor para el estudio de la región poblana. Se encuentran trajes antiguos, como el ya conocido de la china poblana, que tuvo su origen en la vestimenta de las mujeres que servían en las casas acaudaladas. También podemos contemplar una carroza que fue del General Porfirio Díaz y otros objetos del siglo XIX.
Casa Hermanos Serdán.
Aquiles Serdán Alatriste, fue un héroe de la revolución Mexicana, quien se unió a Don Francisco I. Madero, creando en Puebla el grupo antirreleccionista llamado “Luz y Progreso.” En esta casa se llevaban a cabo juntas previas confirmando el plan de San Luis, para el levantamiento de armas que iniciaría el 20 de noviembre de 1910 a las 6 de la tarde. Las juntas se hacían con cautela para idear la manera de repartir las armas. La familia Serdán Alatriste se encontraba vigilada por todos estos rumores, hasta que la casa fue cateada y se asesinó a Aquiles Serdán. En la actualidad la casa es conocida también como museo de la Revolución, y en cada espacio como son muros, objetos y habitaciones, se representan detalles de la tragedia familiar; y no se ha modificado ninguna habitación de esta casa, únicamente se han adaptado algunos espacios para exponer los retratos de la familia Serdán.
Museo Amparo.
A partir del año de 1991, Puebla cuenta con un museo que se encuentra entre los mejores de México, y también de Latinoamérica. Está ubicado en las construcciones que anteriormente fueran El Hospitalito, un colegio de niñas y una casa particular. Estos edificios fueron renovados y adaptados para albergar esta joya; a la que el Poblano Manuel Espinosa Iglesias nombro “Museo Amparo” en memoria de su esposa Amparo Rugarcia de Espinosa. Esta es una gran obra arquitectónica, con magnífica museografía, el más avanzado sistema de información y una de las más importantes colecciones de arte que existen en México. El Museo Amparo está dividido en dos secciones. La primera muestra el desarrollo de las culturas mesoamericanas, a través de obras de distintas culturas como la: olmeca, zapoteca, totonaca, maya, etcétera; representados a través de figuras de dioses, hombres y animales, estelas, máscaras, yugos, utensilios domésticos y muchas otras piezas que se exhiben en ocho salas: las tres primeras enfocadas a destacar los materiales, técnicas, usos y estilos de esas obras; las cuatro siguientes dedicadas a mostrar su evolución espacio-temporal (el Preclásico en que se forman las aldeas, el Protoclásico de los centros ceremoniales, el Clásico de los Estados teocráticos y el Posclásico de los Estados militares); y la sala donde termina espléndidamente el recorrido, con las piezas más valiosas de esta colección. En la sección mesoamericana hay además un auditorio, una biblioteca y una sala de exhibiciones temporales, comúnmente utilizada para presentar obras de arte contemporáneo y moderno. En la segunda sección se encuentra una boutique-librería. Además, cuenta también con un programa de actividades complementarias, formado por intercambios y préstamo de piezas, cursos, talleres, conferencias y eventos especiales.
Museo de Antropología e Historia.
Este museo se inaugura en el año de 1962, con el propósito de dar a conocer un panorama histórico y social de las culturas del estado. Los rescates, investigaciones y parte de los hechos históricos acontecidos en el estado se encuentran representados en forma cronológica y de la siguiente manera: La flora y fauna de la región se exhiben por medio de fotografías y en un alto relieve del mapa del estado. Al seguir el recorrido, podemos ver las etapas por las que pasó el hombre primitivo rodeado de la naturaleza, sus descubrimientos en el conocimiento del barro, cómo aprendió a modelarlo para su uso, a darle color, y así, con destreza llegar a formar obras de arte como la cerámica anaranjada. La mayoría de las piezas que aquí se exhiben se han encontrado en la región de Tehuacan, y también en la población de Zinacatepec. De la época colonial y virreinal, se puede apreciar una colección de esculturas y de objetos variados que representan la vida religiosa y monárquica del siglo XVI en esta ciudad. De etapas posteriores se pueden apreciar objetos diversos, así como documentos de las guerras de Independencia y la Revolución Mexicana.
Museos de Arte Moderno Sin información disponible.
Museos Varios Museo Bello.
Este museo fue fundado gracias a la iniciativa de don José Luis Bello y González, nace a partir de una actitud cultural. Los Bello, al igual que otros destacados poblanos de la época, dedicaron parte importante de su vida y fortunas a conformar colecciones de pinturas y objetos europeos y mexicanos de gran valor por su calidad artística y por su antigüedad. Es muy notable la variedad de objetos que guarda esta casona. En la planta baja hay salas que contienen importantes muestras de artesanía local, cerámica y loza de Talavera poblana. Se pueden observar también interesantísimos muebles terminados en marquetería poblana de madera, hueso esgrafiado y concha nácar.
En la planta alta, los vitrales del corredor nos conducen a un mundo de objetos artísticos, así como a colecciones de porcelana china y europea. Antiguos instrumentos musicales hacen marco a la estupenda colección pictórica, entre las que se encuentran obras de Arrieta, pintor costumbrista poblano-tlaxcalteca de gran calidad.
La Casa de los Muñecos.
Es una finca poblana del siglo XVIII, construida por el capitán y regidor Don Agustín Ovando y Cáceres Ledesma y Villavicencio, con estilo barroco. En su fachada se observa un gran número de balcones con jambas de argamasa blanca alternados con azulejos representando figuras en posición de bailar, conocidos popularmente como “Los Muñecos”, por eso el nombre dado al inmueble. Se decía que estas figuras fueron hechas por que el dueño construyó el edificio más alto que el palacio Municipal, sin permiso y contra la voluntad del cabildo, y que las figuras representaban la burla a los regidores. Aunque en realidad, las figuras representan la leyenda grecolatina llamada Los Trabajos de Hércules, como habría de demostrarlo el investigador Walter Palm; dichas representaciones son consideradas como una de las creaciones más singulares del barroco civil novohispáno. En la puerta principal se encuentra el escudo de la familia Ovando y Villavicencio, con un marco decorado con elementos vegetales, hojas de acanto, uvas y granadas; se aprecian elementos grecolatinos y una balaustrada de hierro que remata el edificio con ocho pináculos en forma de macetones. Desde 1983 este edificio es ocupado por el Museo Universitario; aquí se encuentra la Pinacoteca Universitaria que alberga más de 200 pinturas coloniales de los grandes maestros como Cristóbal de Villalpando, Luis Rodríguez Alconedo, Juan Tinoco, Diego de Borgraf, Miguel Cabrera, Agustín Arrieta, José Manzo, José Rodríguez Juárez, Luis de Berruecos, Jerónimo de la Portilla, además de ciertas piezas donadas por pintores contemporáneos que han expuesto en las salas de este museo y que constituyen el acervo actual. Tiene otras salas que son ocupadas para exposiciones temporales, y un pequeño auditorio.
Museo de Historia Natural.
Las instalaciones fueron donadas por el Sr. Juan Naude Córdoba, nacido en Puebla en el año de 1902. Este personaje inquieto y amante de su ciudad natal, fue también un gran cazador; viajó a los Estados Unidos, a Canadá y a la India. En 1952 llegó a Kenia y durante muchos años recorrió 31 países del resto del mundo, hasta las Montañas Rocallosas Caucásicas de Rusia. Recibió múltiples trofeos de caza, los más codiciados fueron el de la cabra y el del borrego, logrando el Slam de Asia. Este apasionado cazador y hombre de negocios donó, junto con sus experiencias, una magnífica y muy completa colección de valor incalculable para formar el patrimonio inicial de este gran museo. En el vestíbulo se pueden apreciar dos murales de extraordinario contenido: la herbolaria, y como figura central el médico indígena Martín de la Cruz, quien pintó el Códice Bodiano; en el que plasmó sus estudios de botánica, traducidos al náhuatl y al latín, y que hoy en día se encuentran custodiados en la biblioteca del Vaticano. El museo se divide en: sala de prehistoria, sala de origen de la vida, sala de África, salas de América y del resto del mundo. En los muros de todo el museo se colocaron cabezas de varios ejemplares, y en amplias vitrinas la fotografía y los trofeos del Sr. Naude. Las instalaciones cuentan con un auditorio y oficinas del mismo museo. Este museo de ciencia tiene como finalidad presentar de manera didáctica la flora y la fauna que están en vías de extinción y muestra la infinidad de especies que existen sobre la tierra. En este recinto se llevan a cabo seminarios, cursos y conferencias que contribuyen el conocimiento general de los temas alusivos a la historia natural.
Muralismo Sin información disponible.
Zonas Arqueológicas Sin información disponible.
Iglesias La Catedral.
Es una Catedral construida por iniciativa de Fray Julián Garcés, obispo de Tlaxcala; aunque posteriormente las autoridades virreinales ordenan la construcción de un templo más grande y más vistoso al arquitecto Francisco Becerra. Por falta de recursos la obra se detiene y en 1634 Juan Gómez de Trasmonte remodela el proyecto y le da un aspecto más clásico y una planta basilical. El templo está dedicado a la Inmaculada Concepción y contiene fachadas y portadas como la del perdón o la lateral de San Cristóbal. Su fachada principal es de cantera gris; en las portadas se aprecian esculturas con las imágenes de San Pedro y San Pablo, San José, Santiago el Mayor, Santa Rosa de Lima, San Miguel Arcángel, Santa Teresa de Ávila y San Gabriel Arcángel. Su interior es de gran belleza, ya que contiene objetos artísticos que se conservan en sus 14 capillas laterales y en el altar mayor, también llamado Altar de los Reyes, en donde destacan esculturas y pinturas con temas religiosos. El altar mayor fue diseñado por Manuel Tolsá. Debajo de este se encuentran los restos de obispos poblanos. Cuenta con 14 pinturas en forma de medallón con escenas del Vía Crucis, atribuidas a Miguel Cabrera y repartidas alrededor de la nave.
Ex Convento de Santa Rosa.
Es un ex convento que forma parte de las casonas y edificios religiosos más hermosos de la arquitectura poblana. En este se contaba con una portería y un amplio locutorio que durante 43 años sirvió de capilla; confesionarios, cratícula y sacristía. También tenía un claustro, huerta y una amplia cocina, una enfermería con botica y artículos para enfermeras, 25 celdas alrededor de un claustro de arcos con columnas de cantera y una hermosa fuente. Era un lugar de beatas que profesaban como religiosas, convirtiendo este lugar en un hogar de mártires, santas y vírgenes que no salían de él ni al morir, pues aquí mismo se sepultaban. Al llegar las leyes de reforma, se traslada a este convento el hospital de dementes de San Roque; en la antigua cocina se forma el museo de cerámica, y el resto del claustro se utiliza como vecindad, y en 1808 se funda aquí el primer Jardín Botánico de Puebla. En 1973 se rescata por completo para albergar el Museo del Estado, y una casa de artesanías. En el ex-convento se encuentran pinturas del siglo XVIII que representan a vírgenes y predicadores de la orden y el nacimiento de Cristo. Se exhiben artesanías de todo el estado de Puebla como:
1. Huauchinango -papel amate.
2. Ciudad Serdán -ónix.
3. Teziutlán -penachos y bordados.
4. Cholula -cerámica policroma y pirotecnia.
5. Puebla -cerámica y objetos de talavera.
6. lzúcar de Matamoros -cerámica monocroma.
7. Tehuacán -palma y cestería; además de una amplia exposición de telares, miniaturas, piezas de barro y de cristal usadas en esta ciudad por las familias y en los comercios. Aquí se encuentra la cocina más bella del México colonial, forrada en sus muros y techos por azulejos en tonos azul y blanco; se encuentran dos tornos de servicio, dos accesos a espacios de apoyo con un área de refrigeración; se observan también pretiles, alacenas, braseros, lavaderos, una pileta, hornos y fogones, también utensilios de cocina como: moleras, atoleras, cazuelas, cucharas, chimoleras, molcajetes y recetas de cocina. Es tanta la fama de esta cocina, que se dice que aquí fue donde se elaboró por primera vez el Mole Poblano.
Ex Convento de Santa Mónica.
Este lugar se edificó para albergar un asilo de señoras que se encontraban solas por la ausencia de los maridos, pero sin éxito. En 1609 este edificio se destinó para reclusorio femenino, pero fue trasladado a otro sitio; posteriormente se funda un colegio para doncellas y viudas pobres, el cual solo funciona 6 años, quedando como destino final el convento de monjas agustinas recoletas de Santa Mónica. Este convento sobrevivió a las leyes de Reforma, y funcionó más de 70 años hasta que fue descubierto en 1933 y las monjas fueron desalojadas. Actualmente es un museo religioso; en su colección se muestran piezas de arte de los conventos de Santa Catalina y Capuchinas y varias pinturas y esculturas de importante valor artístico e histórico. La construcción tiene una decoración barroca, y una combinación de azulejos con ladrillo rojo; tiene una hermosa cocina con dos braseros azulejeados, una iglesia del siglo XVII, y en uno de los claustros se instaló la biblioteca. Contiene una enorme sala, que pudo ser el chocolatero, - lugar de esparcimiento de las religiosas -, una graciosa escalera de caracol que comunica al coro, bajo donde se asistía a misa. Aún se conserva una pequeña cripta de monjas del siglo XIX. En la parte superior de la fachada se observan 5 emblemas de los agustinos: un corazón flechado, una mitra, un libro, un báculo y un templo con dos torres (alegoría de la Iglesia católica). Este templo es muy visitado, pues resguarda una imagen del Señor de las Maravillas.
Iglesia de Guadalupe.
Es un santuario de planta de cruz latina, en su fachada se muestra el barroco mexicano proyectado por el arquitecto Diego de la Sierra: todo el frente se encuentra decorado con azulejos en fajas horizontales en zigzag y sus basamentos están revestidos de ladrillo, sobre los cuales resaltan también tableros de azulejos. Su portada es de piedra, con pilastras acanaladas y relieves, y rematada con pináculos; sus torres son con columnas salomónicas con ornatos en relieve. Una cúpula que muestra una combinación de gajos curvos y paños diedritos, tanto en el interior como en el exterior, es uno de los ejemplos novohispanos más vigorosos de este estilo. Esta Iglesia se construyó a petición de Juan Alonso Martínez Peredo, maestro herrero y cohetero.
Iglesia de la Compañ{ia de Jesús.
Esta es una iglesia que se construyó sobre los cimientos de una iglesia antigua. Es una edificación representativa del siglo XVIII, con una fachada que marca el contraste entre la compacta estructura del pórtico y la parte superior que sostiene las dos torres con perfiles apiramidados. Tiene diferentes elementos estéticos de los edificios construidos en este periodo, por tener varias etapas de construcción. El pórtico de esta iglesia lo constituyen 3 puertas con rejas de hierro forjado y cinco arcos. El arco central tiene forma de trébol, y en el centro de la fachada se aprecia un escudo de la Compañía de Jesús (una corona de ramas de vid y laurel, y debajo de la corona tres clavos de la pasión). El techo es una bóveda de base cuadrada, y en la sacristía se aprecian pinturas de excelente calidad artística, aunque su acceso es restringido.
Iglesia de San Francisco.
El Alto es la zona más antigua de la ciudad y es allí donde se encuentra ubicado el convento de San Francisco. Esta orden fue la primera en dedicarse a la evangelización y conversión de los indígenas. Edificaron un convento pequeño que poco a poco convirtieron en un gran templo en el siglo XVI. Cuando el edificio se concluyó, sirvió de hospital para los religiosos de Tlaxcala. Tiene una fachada churrigueresca de cantera, ladrillo y azulejo, realizada entre 1743 y 1767. Su portada lateral es la más antigua de Puebla resaltando en la parte superior el marco triangular con el escudo del obispado de Tlaxcala. El interior del templo fue remodelado en el siglo XIX, iniciando por su techo, que a la fecha tiene bóvedas nervadas construidas en el siglo XVII. A un costado se encuentra el paseo de San Francisco, donde se encuentran los lavaderos públicos de Almoloya.
Iglesia de Santo Domingo y Capilla del Rosario.
Es una construcción realizada en el año de 1571, iniciando la obra el arquitecto Francisco de Becerra. Se trata de dos capillas juntas, la de los Mixtecos y la de la Tercera Orden, con puertas hacia el atrio. La Capilla de la Tercera Orden se llamó inicialmente capilla de los Morenos ya que la edificaron negros y otras personas producto del mestizaje; tiene una portada barroca de fuerte claroscuro. La antigua portería de la iglesia es uno de los más bellos barrocos plasmados en exteriores, labrado en relieves de argamasa, mostrando las habilidades indígenas. Su portada es de estilo manierista, (estilo que escasamente existe en México). En el centro de la portada se observa una imagen de Santo Domingo hecha en mármol, a los lados dos perros y al centro el escudo dominico. El retablo central data del siglo XVII; es uno de los más grandes tesoros del barroco universal, con bóvedas adornadas con relieves y una gran pintura que representa el transito de Santo Domingo. La Capilla del Rosario muestra un interior dorado y policromado que data del siglo XVII y es uno de los mayores logros del arte novo hispano. En los costados se encuentran lienzos que representan los misterios gozosos del Rosario pintados por José Rodríguez de Carnero, se muestra a la derecha La Anunciación, La Visitación y el Nacimiento de Jesús. En la parte izquierda La Presentación en el Templo y el niño Jesús entre los Doctores. En esta sección se aprecian caritas de querubines en altorrelieve de azulejos y escudos de la orden dominica. En su cúpula se representa al Espíritu Santo con una paloma rodeada de ocho gracias en correspondencia a la cúpula exterior. Esta cúpula se encuentra llena de ventanas y la luz que entra ilumina el baldaquino de la Virgen y a 16 figuras de santas dominicas. En el centro de la capilla se encuentra el tabernáculo de la Virgen del Rosario.
San Francisco Acatepec.
San Francisco Acatepec, se localiza a 13 kilómetros de la angelópolis, entrando por la carretera federal a Atlixco, y a unos 20 por la recta a Cholula. Ésta población tiene una iglesia de estilo barroco mexicano, se decoró entre los años de 1650 y 1750, cuando la Talavera y el barroco poblanos vivieron su mayor apogeo. La fachada del templo es labrada y policromada en tal forma, que semeja un retablo. Consta de dos cuerpos y un remate orlado de volutas, con flameros que se repiten en la espadaña y en la torre, dando la impresión de fina repostería. Las columnas de la torre son de estilo barroco; las estípites del segundo cuerpo son salomónicas y de estilo churrigueresco. Pero lo más admirable de esta obra es su vestido multicolor en mosaicos de Talavera. Don Manuel Toussaint, celebre autor, investigador y académico de la lengua la describe atinadamente: "la magnificencia de la fachada es tal, que parece un templo de porcelana digno de ser guardado bajo un capelo de cristal". El interior es asombroso: su decoración es fascinante por la densidad y brillantez de sus formas, y la expresión de las imágenes. En la bóveda del coro, las yeserías relatan la Encarnación y el Alumbramiento del Hijo de Dios, mediante las figuras de la Santísima Trinidad y de un sol resplandeciente. Los evangelistas narran dichos pasajes en donde figuran arcos laterales de la bóveda solar, en donde rinden tributo a San Francisco, a quien la iglesia esta dedicada.
Santa María Tonantzitntla.
A esta población se puede llegar desde Cholula, o bien directamente, desde Puebla por la carretera federal a Atlixco. Santa María Tonantzintla es el arcón que guarda una de las joyas más ricas del barroco mexicano, en su grado más exuberante: la iglesia de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. La construcción y decoración de esta iglesia se realizó del último cuarto del siglo XVII hasta finales del XVIII. En el presente siglo se colocó la imagen de la Virgen en un ciprés de ornadas columnas salomónicas, rematado por un capulín donde se alza la figura de san Miguel. Es en este barroquísimo ciprés donde se aloja la imagen de la Virgen coronada. Antes de la llegada de los españoles, cerca del poblado se veneraba a Tonantzin ("nuestra madrecita"), deidad protectora ligada al maíz. Luego de la Conquista, el culto a esa diosa halló una continuidad lógica en el culto a la Virgen María. Aunque el celo español hizo construir en honor a esta virgen el templo que nos ocupa, los indígenas que modelaron las yeserías no se olvidaron por completo de Tonantzin ni de su propio universo, representados con una iconografía mexicanista, compuesta por ángeles morenos, niños con penachos de plumas, frutos tropicales (mango, chile, coco, plátano, etcétera) y, sobre todo, vigorosas mazorcas de maíz. Y en concreto, relata los episodios de la Anunciación, la Concepción, la Asunción y la Coronación de la Virgen; teniendo en su centro el símbolo del Espíritu Santo.
Plazas, Monumentos y Otros

Zócalo de Puebla.
Fue uno de los primeros espacios definidos por el asentamiento español del siglo XVI. Rodeado de bellos jardines y grandes árboles es considerado como una de las plazas más hermosas de México. La circundan tres portales y la majestuosa catedral. Este bello espacio sirvió inicialmente de tianguis o mercado, en donde los indígenas eran los únicos vendedores. Posteriormente, se acordó que el pan y el bizcocho se vendieran exclusivamente en la plaza para obligar así a la gente a escuchar misa en las capillas cercanas. Además de su función comercial, la plaza tenía otras facetas que atraían a la población. Una de ellas era la distribución del agua dulce que daba el derrame de su fuente, que fue colocada en 1777 y es llamada de San Miguel por la figura del arcángel que la corona, patrono de la ciudad. El Zócalo también fue el espacio público en el que se impartía justicia. La plaza sirvió también de marco para espléndidas representaciones festivas. Se realizaron funciones teatrales, fiestas, actos religiosos y también corridas de toros a las que los poblanos eran muy aficionados. La historia de este bello lugar se ve complementada con la de los portales que lo rodean. Actualmente el Zócalo es muy frecuentado por turistas de diferentes partes del mundo.
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Una de las Escuelas superiores más hermosas del país es la Universidad Autónoma de Puebla, ubicada en el centro histórico de esta ciudad y compuesta por diferentes edificios coloniales y decimonónicos. Es reconocida Internacionalmente por la labor de rescate y conservación del patrimonio arquitectónico de Puebla. En la escalera principal se encuentran pinturas que recuerdan el patronato del rey Carlos III y en honor a el, a este colegio se le designó en un principio el nombre de Real Colegio Carolino. Uno de los edificios considerado como el más estético, es el edificio Carolino, con pilares y arcos de medio punto, y enmarcamientos de las ventanas en cantera gris, Sus corredores están cubiertos con cupulitas de media naranja. En el segundo patio se encuentra la biblioteca llamada La fragua, la cual cuenta con textos muy valiosos de ciencia y tecnología, legislativos y coloniales. En este mismo patio se encuentra la Hemeroteca Juan M. Troncoso. Ésta contiene periódicos locales, así como antiguos ejemplares del Periódico Oficial del Estado. En lo que fue la capilla doméstica del colegio se encuentra el Salón Barroco, con una gran belleza en las yeserías del techo elaboradas por el maestro Diego Marín.
Biblioteca Palfoxiana.
Forma parte del conjunto arquitectónico que conforma el Seminario Tridentino (formado por los colegios de San Pantaleón, San Pedro y San Juan). Se encuentra ubicada en el piso superior del que fuera Colegio de San Juan. La fachada del conjunto es de estilo barroco con escudos labrados de la casa de Ariza y los de armas de Palafox en sus muros. La biblioteca es una construcción en forma de paralelogramo con cinco bóvedas de elevada altura, mismas que descansan sobre seis arcos de orden dórico, su portón es de madera de cedro, ayacahuite y caladote; en el retablo principal se encuentra la imagen de la Virgen de la Trepana pintada al óleo, una imagen de Santo Tomás de Aquino y la figura del Espíritu Santo. El piso fue realizado en el siglo XVI, con un estilo conocido como petatillo, elaborado con ladrillo rojo y azulejos de talavera de la Reina. Actualmente ésta biblioteca cuenta con tres pisos de estantería divididos en 824 casilleros cubiertos con tela de alambre, y sobre la estantería del tercer nivel se colocaron 12 bustos de los filósofos más destacados de los siglos XIV y XV. Contiene 5 mil volúmenes donados por Don Juan de Palafox y Mendoza y por aportaciones de Fabián y Fuero, libros de la red de colegios Jesuíticos de Puebla, de bibliotecas de los obispos Manuel Fernández de Santa Cruz y la de Don Francisco Pablo Vázquez, así como la del Deán de la Catedral, José Francisco Irigoyen. Después de la reforma, se incorporaron volúmenes de los colegios religiosos poblanos. En total cuenta con 43 mil volúmenes de derecho canónico, catecismo, y sagradas escrituras en hebreo, latín, sánscrito, caldeo y griego; otra parte del acervo está escrita en náhuatl, y muy pocas se pueden leer en español. Entre los textos más antiguos que se encuentran en ésta están Los Nueve Libros de Historia de Herodoto, impreso en Venecia en 1473, y La Crónica de Nuremberg", escrito por Hartman Schedel, que data del año de 1493. En la biblioteca también se encuentran oficinas para el mantenimiento, investigación y exhibición de los ejemplares que ésta contiene, la sala de curacion, y la sala del tesoro bibliografico. Se han colocado termómetros para indicar la temperatura adecuada que debe tener cada ejemplar ya que existen volúmenes que están pintados sobre pergaminos, y las viñetas que sirvieron para las ilustraciones de diversos libros han sido colocadas en vitrinas.
Palacio de Gobierno.
Es un hermoso edificio donde sobresalen sus armoniosas dimensiones. En su patio, se puede observar una fuente que se localiza en el centro, y estos son delimitados por dobles arcadas de piedra gris, que le hace ver de un carácter monumental, sobrio y festivo a la vez. Primero fue un colegio de Jesuitas, hasta la expulsión de estos en 1767. En 1790 se incorpora el Colegio Carolino, posteriormente le dan varios usos. Y en el año 1967, el Gobierno estatal lo rescata, lo remodela y establece ahí sus oficinas centrales.
Callejón de Los Sapos.
Durante la época colonial se encharcaba en este lugar el agua del río San Francisco, por lo que lo empezaron a habitar sapos y ranas, a eso se debe el nombre de este popular barrio. En aquel entonces existían aquí curtidurías, tocinerías y molinos. Posteriormente, albergó a uno de grandes atractivos que ofrece la ciudad: actualmente hay aquí una serie de bazares donde se exhiben piezas antiguas de gran valor, rescatando viejas tradiciones del trabajo local. Además, podemos saborear dulces y bebidas tradicionales en sitios como La Pasita, establecida desde hace más de 50 años. También se puede saborear comida típica y se puede disfrutar de la música de mariachis y tríos.
Mercado "El Parián".
Se encuentra ubicado en la plazuela de San Roque y fue construido en 1801. Éste es actualmente el mercado de artesanías más importante de Puebla. Su nombre deriva probablemente de una palabra Filipina, ya que así se llamaba el lugar en que se compraban y vendían los objetos importados. Su construcción es de ladrillos con Talavera poblana. En este lugar encontramos diferentes artesanías como objetos decorativos, curiosidades, talavera, ónix, dulces típicos, miniaturas, bordados, vidrio, objetos de barro, textiles, trabajos en popotillo, etcétera.

Playas y Bellezas Naturales Sin información disponible.