Martes, 16 Octubre 2018

Cultura/Ciudad

  • Categoría: Cultura
  • Escrito por Anahí
  • Visto: 3613

CIUDAD DE MÉXICO - DISTRITO FEDERAL

Es la Capital de los Estados Unidos Mexicanos. Su nombre puede tener dos interpretaciones, proviene de la palabra en Nahuatl: Mexitli, que fue el nombre de un caudillo deificado, y de la partícula co: que se interpreta como "Dónde", lo cual significaría: "¿Dónde está Mexitli?", o: "¿Dónde se le rinde culto?". Otro significado para Mexitli deriva de las voces metl, cuyo significado es maguey, y xitli, que quiere decir ombligo o centro, es decir "Centro del Maguey". La Ciudad de México se ubica al centro del territorio del país, en un valle entre dos cadenas montañosas. Con una población de 8,815,319 de habitantes, la Ciudad de México es la ciudad más grande y compleja del mundo. Está dividida en 16 delegaciones En esta ciudad se pueden encontrar a cada paso el legado arquitectónico de su pasado prehispánico y virreinal, así como modernos edificios. Su infraestructura es completísima; tiene conexiones terrestres en una amplia y moderna red de carreteras con todos los estados circunvecinos así como conexiones aéreas con toda la república y el mundo en un aeropuerto recién remodelado y ampliado. La ciudad tiene toda clase de lugares para satisfacer a visitantes de todas edades y gustos: historia, cultura, diversiones y atractivos para todos. Tiene una gran actividad económica, principalmente comercial. El clima predominante es el templado sub húmedo. La temperatura mínima llega hasta los -3°C y la máxima a los 25°C.

Info. Estado Regresar

Historia

La zona del centro del altiplano mexicano ha sido habitada desde hace aproximadamente 20 000 años, cuando la primera cultura en asentarse, de acuerdo a los restos encontrados, pertenecía a los grupos olmecas. Los primeros centros ceremoniales fueron Copilco, Tetelpan y Cuicuilco. Posteriormente habrían de imperar en el territorio las culturas de Teotihuacan y más adelante la de los Toltecas. Hacia el siglo XIII habrían de llegar grupos procedentes del norte de la república. Entre estos se encontraba el grupo mexica, que llega en 1325 y se establece en el islote central del lago de Texcoco y desde allí empieza a crear lo que más adelante sería su impresionante imperio. Con la llegada y conquista del país en 1521 por parte de los españoles, la capital del país sufre diversas transformaciones. Conforme pasan los siglos los canales y el gran lago, van dando lugar al establecimiento de calles, avenidas y plazas; los templos, palacios y edificios de los aztecas se convierten en los palacios, iglesias, conventos y toda clase de edificios del virreinato y etapas posteriores. La vida se modifica a su vez a través de la influencia del continente europeo. Después de la guerra de independencia, en 1824, el congreso nombra a la ciudad como sede de la Federación, creándose lo que desde entonces conocemos como Distrito Federal. A partir de allí ha vivido diversas delimitaciones territoriales. Conforme ha ido creciendo en extensión, ha también vivido cambios de acuerdo a cada época. Hoy en día es una moderna urbe con todos los servicios y todos los avances tecnológicos de primer nivel. Dentro de sus impresionantes dimensiones conviven todos los aspectos de su larga historia: lo prehispánico, lo colonial, lo mexicano, lo europeo; lo antiguo y lo moderno.

Festividades

5 de Febrero.- Aniversario de la Constitución de 1917.
21 de Marzo.- Natalicio de Benito Juáre.
Abril.- Feria de las Flores. Elección de la "Flor más Bella del Ejido en Xochimilco". En Semana Santa.- Una celebración tradicional es el Víacrucis en el centro de Iztapalapa, donde se escenifica la crucifixión de Jesús.
5 de Mayo.- Aniversario de la Batalla de Puebla en 1862.
15 de Septiembre.- Inicio de la Independencia. Sin duda la fiesta más importante de México. Esa noche miles de personas se reúnen en el Zócalo para escuchar y participar el tradicional Grito de Independencia para después disfrutar de los fuegos artificiales y otros eventos que se organizan.
1 y 2 de Noviembre.- Día de muertos, recuerdo a estos con ceremonias y altares con impresionantes decorados, especialmente en la población de Mixquic, en Tlahuac.
20 de Noviembre.- Inicio de la Revolución mexicana.

Artesanía

Aquí se puede encontrar todo tipo de artesanías procedentes de todas las regiones del país. Hay casas especializadas en su venta en diferentes rumbos de la urbe y también mercados en cada barrio, entre los más importantes se encuentran el de San Ángel, el de Coyoacán, el mercado de la Ciudadela y el de San Juan, estos últimos en el Centro Histórico. Aquí el visitante podrá admirar desde figuras de papel picado, papel maché, de cera, de alambre o de barro, trabajos en madera, barro, piedra, hermosas joyas y delicados tejidos entre miles de alternativas.

Gastronomía

En la Ciudad de México convergen no solo todas las variedades de platillos de la república, sino del mundo, hay para todos los gustos y presupuestos. Los hay desde pequeños comedores llamados "fondas", que se localizan en los mercados y plazas hasta íntimos y personales restaurantes de especialidades que se encuentran en diversos puntos de la ciudad entre otros: La Condesa, San Ángel, Polanco, Centro Histórico, etc.

 

SITIOS DE INTERÉSDESCRIPCIÓN
Museos Históricos Museo de Diego Rivera. (Anahuacalli)
Este edificio fue diseñado por el pintor y muralista Diego Rivera, ayudado en su aspecto museográfico por Carlos Pellicer. Para su construcción, se utilizó principalmente piedra volcánica, donde el autor plasmó interesantes lineamientos influenciados por la arquitectura prehispánica del altiplano central. Llenándolo en su fachada, interiores y techos con decoraciones a base de diseños prehispánicos. El museo contiene más de dos mil piezas expuestas en salas dedicadas a la estatuaria azteca y teotihuacana, otras al Occidente, y a las culturas del Golfo y del Sur. La única cultura no representada es la maya. En la planta alta del edificio se encuentra un estudio amplio, en el que hay un retrato de Rivera y el cuadro en el que se encontraba trabajando cuando murió, así como dibujos y pinturas de diferentes etapas de la vida de este controvertido artista.
El edificio tiene forma cuadrangular con texturas y acabados que sugieren la arquitectura de las pirámides aztecas, sus fachadas están orientadas hacia los cuatro puntos cardinales; las puertas, ventanas, bóvedas y arcos son semejantes a los utilizados en los templos mayas. Las ventanas están cerradas con tecali (roca caliza traslúcida).
Museo Nacioanl de Antropología e Historia.
En la última etapa de la colonia, el virrey Iturrigaray instauró la llamada junta de antigüedades, siendo el antecedente de lo que hoy conocemos como el Instituto Nacional de Antropología e Historia. Posteriormente, en 1825 se crea el Museo Nacional, en la Real y Pontificia Universidad de México; pero fue hasta el año de 1866 cuando se inaugura formalmente, trasladando su colección al edificio de la calle de Moneda 13, por órdenes de Maximiliano. En este edificio se exhibían objetos de antropología, historia de México e historia natural; su contenido fue aumentando y surge la necesidad de separar las colecciones de historia natural e historia de México. A pesar de que desde entonces el antiguo museo concentró únicamente el contenido antropológico, muy pronto fue insuficiente. Es por esto que en 1963 inicia el proyecto para construir el edificio actual, en el bosque de Chapultepec; la obra termina al año siguiente con una construcción total de 70 mil metros cuadrados. El Museo cuenta con un patio central, la plaza de acceso y algunos patios hundidos a su alrededor. Alberga más de 10,000 piezas originales de las culturas indígenas y prehispánicas de este país, ordenadas en 23 salas. En la sección arqueológica se muestran culturas prehispánicas como La Tolteca y su época Mexica, Culturas de Oaxaca, de la Costa del Golfo, la cultura Maya, Culturas del Norte, de Occidente etc. mientras que en la sección de etnografía se presentan aspectos de culturas indígenas como, Gran Nayar, Los Nahuas, Costa del Golfo, Sierra de Puebla, Oaxaca, la Región de las Nubes, el Noroeste, Mayas de la Planicie y la Selva, Mayas de las Montañas, entre otras. En la parte alta del edificio se cuenta con un interesante acervo bibliográfico y documental. Para la realización de este museo se contó con el trabajo de expertos museógrafos, antropólogos, arqueólogos y artistas plásticos, Por todo esto, el museo de Antropología e historia es considerado uno de los mejores del mundo.
Museo de Sitio de Cuicuilco.
Este museo fue creado en los años sesenta a raíz de las excavaciones realizadas durante los años veinte en la zona. Está formado por dos salas donde se exhiben 137 piezas de cerámica que muestran el desarrollo de una de las culturas más antiguas de la cuenca de México. Cuenta además con una sala de consulta sobre las diversas etapas del proyecto arqueológico en la zona.
Museo de Sitio del Templo Mayor.
Anexo a la zona arqueológica se encuentra este museo que resguarda y exhibe piezas encontradas durante las excavaciones en el mismo. La pieza más antigua encontrada entre las ofrendas fue una máscara Olmeca de piedra verde; En ella vemos la calidad artística de los antiguos olmecas, quienes trabajaron la piedra de manera magistral. También se encuentran un conjunto de 14 lápidas de piedra volcánica basáltica con representaciones talladas en bajorrelieve de diversos dioses, sacerdotes y guerreros aztecas, así como la famosa representación tallada en piedra de Coyolxahuqui, diosa de la luna y hermana de Huizilopochtli; entre muchas otras piezas.
Castillo de Chapultepec - (Museo de Historia.)
Años atrás el bosque de Chapultepec funcionaba como reserva ecológica de los Tlatoanis (emperadores aztecas), y en la cumbre, los mexicas construyeron un templo a Huitzilopochtli. Después de la conquista, Hernán Cortés se adueñó de este lugar y posteriormente sirvió como terreno de caza del virrey Velasco. Fue hasta el año de 1530 cuando se vuelve propiedad del ayuntamiento como parque público. En 1841 con Guadalupe Victoria como presidente, se convierte en cuartel militar. Este colegio formaba oficiales de todas las ramas, con un promedio de 200 alumnos. El país pasaba por una gran inestabilidad y con la invasión francesa, Chapultepec cambia su fisonomía al construir el palacio imperial de Maximiliano de Habsburgo. Con la restauración de la República, el Castillo se convirtió en residencia presidencial durante el gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada. La época de oro del castillo fue durante el gobierno de Porfirio Díaz, cuando se decoraron sus interiores con lujo europeo. Después de la revolución mexicana lo siguieron habitando algunos gobernantes; hasta la llegada de Lázaro Cárdenas que decide establecerse en la zona llamada Los Pinos. A partir de entonces se establece el Museo Nacional de Historia. Este museo contiene 20 salas que reúnen importantes documentos y piezas significativas del desarrollo del país, desde la Conquista hasta la Revolución, también se pueden recorrer las habitaciones presidenciales y admirar una magnífica vista de la ciudad de México.
Monumento y Museoa de la Revolución Mexicana.
Esta obra se construyó en la época de Porfirio Díaz y estaba destinada a ser el Palacio Legislativo. Pero se interrumpió su construcción por el inicio del movimiento revolucionario. El arquitecto Carlos Obregón Santacilia, logra en 1932 que la cúpula central y sus apoyos se convirtieran en el actual Monumento a la Revolución, celebrando con éste el fin del porfiriato y como un homenaje a los héroes revolucionarios de 1910. En 1986 se deciden ocupar los sótanos, estableciendo un museo que alojara una recopilación acerca de esta importante lucha, motivando a los visitantes a saber más de la historia de nuestro país. Una de las actividades que han sido permanentes en el museo, es la escenificación de la obra La Silla Embrujada, en la que se dan a conocer de manera sencilla y atractiva los acontecimientos principales de la Revolución Mexicana.
Se tiene un programa de visitas como Cuenta-museo que es guiada por un actor y recrea pasajes de la revolución con los objetos de la exposición; también ofrece talleres de investigación, expresión plástica, Grabado y Reproducción, el taller Arma y Colorea tu Monumento o tu Calavera, Sopa de Letras, Crucigramas; juegos de mesa, Lotería Revolucionaria, y Revoluciorama. Así mismo, organiza conferencias sobre aspectos del período revolucionario, cursos anuales de historia de México, desde la época prehispánica hasta nuestros días, abarcando aspectos arqueológicos, historia del arte, historia regional, etcétera.
Museos de Arte Moderno Museo Dolores Olmedo.
En 1962 Dolores Olmedo adquiere la bellísima Hacienda de la Noria, construida en el siglo XVI, y que se encuentra ubicada en el Distrito federal, dentro de la delegación Xochimilco. Dolores Olmedo habitó este lugar hasta el año de 1992, después decide donar sus colecciones de arte acondicionando este inmueble, y es inaugurado como museo en el año 1994. Aquí se alberga su colección conformada por obras de: Diego Rivera (dibujos; pinturas y objetos personales), Angelina Beloff (grabados), Frida Kahlo (pinturas), Arte Prehispánico (maya, totonaca, zapoteca y olmeca) y Arte Popular (máscaras, baúles, vidrio soplado y cerámica, de diversas regiones de México). Cuenta además con la cocina de la hacienda que constituye una obra de arte elaborada con la técnica de la Talavera. Tiene también una sala de Arte popular mexicano llamada “Sala Fernando Gamboa” donde la Sra. Olmedo inicia la tradición de enriquecerla con las ofrendas del día de muertos que cada año coloca al pintor muralista Diego Rivera y a su madre María Patiño.
Esta última sala es una construcción moderna que se puede emplear para realizar eventos culturales y también como galería de arte en exposiciones temporales.
Museo Casa Frida Kahlo.
En esta casa nació, vivió y murió la pintora Frida Kahlo; estableciendo su hogar con el también pintor Diego Rivera. Se convirtió en museo después de la muerte de Kahlo, ya que su esposo Diego Rivera, donó la casa en homenaje a la vida y obra de su esposa. Esta casa esta decorada con artículos de arte popular mexicano como: judas de carrizo, juguetes de feria, muebles de ocote y oyamel, muertes de yeso, de alambre, de cartón, de azúcar, de papel de China, papeles recortados, petates, sarapes, huaraches, flores de papel y de cera, tocados, matracas, piñatas y máscaras; fotografías de seres queridos; y repisas con figuras prehispánicas. El museo está formado por 9 salas y una estancia que se distribuyen de la siguiente forma: En la planta baja la primera habitación contiene pinturas de Frida Kahlo entre las que podemos mencionar "Frida y la cesárea", "Retrato de familia", "Ruina", "Retrato de Guillermo Kahlo", y "El marxismo dará salud".
En la segunda sala encontramos varios objetos personales de la pintora, por ejemplo: cartas, fotografías, una libreta de direcciones, y apuntes. En las paredes se encuentra un despliegue de collares prehispánicos y vestidos típicos, así como la reproducción del cuadro "Las dos Fridas".
El tercer cuarto está dedicado a las pinturas de Diego Rivera como: "Retrato de Carmen Portes Gil", "Ofrenda del día de muertos", y "Mujer con cuerpo de guitarra".
La cuarta sala presenta una muestra de pintores contemporáneos como Paul Klee, Gotlieb, José María Velasco, Joaquín Clausel, Celia Calderón, Orozco, y una escultura de Mardonio Magaña.
En la quinta sala hay dos judas, varias esculturas de Tlatilco, Estado de México conocidas como "mujeres bonitas", y piezas prehispánicas de la cultura Teotihuacana (300 a.C. -100 d.C.).
La sexta y séptima estancias comprenden: la cocina y el comedor, decorados con barro verde de Oaxaca y artesanía de Metepec así como con naturalezas muertas de autores anónimos.
La planta altacuenta con el estudio y recámara de Frida, donde se encuentran la urna que guarda sus cenizas, algunos objetos personales de la autora, y su cama, con espejos en el cielo, donde permaneció los últimos días de su vida.
Museo Casa estudio Diego Rivera y Frida Kahlo.
Estas viviendas, llamadas también “Casas Gemelas”, fueron construidas por el pintor y arquitecto mexicano Juan O'Gorman para los pintores mexicanos Diego Rivera y Frida Kahlo. Su construcción tuvo lugar entre los años de 1929 y 1932 y fueron las primeras casas modernas de México. A partir del mes de Diciembre de 1986 se convierten en museo, donde se puede admirar la pasión, costumbres, y objetos personales de estos artistas. Cuentan con una exposición permanente de ambos artistas, compuesta por cuadros, figuras prehispánicas, objetos de arte popular, fotografías, documentos, objetos personales y de trabajo; así como por los planos originales de la casa realizados por O'Gorman. También es lugar de exposiciones temporales y cuenta también con visitas guiadas, cursos y talleres, librería, conferencias, presentaciones de libros y revistas; además de mesas redondas en torno a la vida y obra de Diego Rivera, Frida Kahlo, O'Gorman y sus contemporáneos.
Museo de Arte Moderno.
El edificio cuenta con galerías en forma circular que fueron obra del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, abriendo sus puertas al público en el año de 1964. El objetivo de este museo, es el mostrar una visión panorámica de la evolución de la plástica mexicana, a través de sus máximos exponentes de las escuelas de mayor relevancia. En la colección del museo se pueden admirar trabajos de Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Frida Kahlo, Remedios Varo y Leonora Carrington; también hay excelentes muestras de artistas más recientes como Manuel Felguérez y Francisco Toledo, entre otros. Cuenta además con un área verde que exhibe diferentes esculturas.
Casa Museo Luis Barragán.
La casa del arquitecto Luis Barragán fue construida en el año de 1947 en la colonia Tacubaya, en la ciudad de México. Ésta es una casa que se considera una verdadera obra de arte arquitectónica del siglo XX. En esta casa Barragán trabajó y vivió. Entre sus logros, podemos destacar que hasta ahora ha sido el único mexicano que ha recibido el premio Pritzker (equivalente a un premio novel en el área de arquitectura). Al visitar este inmueble, se vive una sensación de armonía que se describe con dos palabras: magia y sorpresa. Podemos observar los rincones, las escaleras, los cambios de altura y color, las texturas, el juego de luz y sombras sobre los muros; sus paredes blanqueadas con cal, la tranquilidad de sus patios y huertas, el colorido de sus calles y el humilde señorío de sus plazas rodeadas de sombreados portales. Al subir a la azotea se puede ver un espacio abierto en el centro de la metrópolis y de un barrio popular.
Además de la arquitectura, el patrimonio incorpora colecciones significativas: como la de Jesús Reyes Ferreira, Miguel Covarrubias y de arte mexicano de los siglos XVI al XX. También, cuenta con instalaciones adjuntas donde se realizan conferencias, presentaciones, exposiciones y otras actividades.
Esta casa fue declarada Patrimonio Artístico de la Nación en 1988, a la muerte del arquitecto.
Sala de Arte público Siqueiros.
José David Alfaro Siqueiros, fue un renovador plástico, crítico de arte y militante político y social. La preocupación de Siqueiros fue crear un espacio donde el arte se acercara a la población, por ello convirtió lo que fuera su casa en una sala de arte público el 29 de enero de 1969 con un conjunto de sus obras más significativas. En esta sala se ilustra su biografía a través de foto-murales; así como por medio de miles de documentos relacionados con los procesos públicos en los que se involucró, por su posición política y otros muchos que se refieren a sus investigaciones artísticas. También se exhibe, como parte del acervo, una colección permanente integrada por obras de caballete, litografías, grabados, bocetos etc. Muchas de estas obras plasman las tendencias revolucionarias, políticas y sociales que guiaron el pensamiento del artista a lo largo de los años. Siqueiros legó el inmueble y todo lo que en él se encontraba, al pueblo de México, 25 días antes de su fallecimiento. Junto con José Clemente Orozco y Diego Rivera, Siqueiros ha sido el pintor que más contribuyó al nacimiento y al desarrollo del movimiento muralista mexicano.
Museo Rufino Tamayo.
Este museo se construyó en el terreno del que fuera el Club de Golf Azteca; siendo la obra coordinada por los arquitectos Teodoro González de León, y Abraham Zabludovsky. Fue inaugurado en el año de 1981, y alberga más de 300 obras del gran pintor y muralista oaxaqueño Rufino Tamayo, quien donó sus obras al pueblo de México con el único fin de promover y difundir el conocimiento y el aprendizaje acerca de las tendencias artísticas de este siglo. Cuenta con grandes espacios y salas donde se pueden admirar obras pictóricas de Picasso, Dalí, Miró, Baton y Magritte, entre otros. Las exposiciones temporales muestran lo más relevante de la plástica internacional, de acuerdo al perfil del artista. En el último año destacaron las de Jörg Immendorf, A.R. Penck, Louise Bourgoise, Nikki de Saint-Phalle y Man Ray. En 1986, por decreto oficial, pasó a formar parte de los museos de la Secretaría de Educación Pública a través del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y del Instituto Nacional de Bellas Artes.
Museo de Arte Carrillo Gil.
Este museo se fundó a partir de la colección que el doctor Álvar Carrillo Gil formó a lo largo de su vida con obras de José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera, Gunther Gerzso y Wolfgang Paalen, entre otros. Así como por obras propias y un conjunto de estampas japonesas de los siglos XVII y XVIII. El doctor Álvar Carrillo Gil y su esposa, Carmen Tejero de Carrillo Gil, donaron su colección y el edificio del Museo al pueblo de México en 1972, inaugurándose posteriormente el 30 de agosto de 1974. Aquí se exhiben 1,581 obras de arte contemporáneo nacional e internacional. Cuenta con una videoteca con más de 200 documentales sobre arte, que pueden ser consultados gratuitamente. Cuenta también con biblioteca, cafetería y librería. Además tiene talleres de pintura, literatura, apreciación musical, cine, e historia del arte para niños.
Museos Varios Museo Franz Mayer.
Este inmueble se construyó en el año de 1582, cuando el licenciado en medicina Pedro López fundo una ermita y un hospital para la atención de los pobres. A la llegada de Maximiliano se conocía como hospital de la mujer, posteriormente con las leyes de Reforma, el hospital se cambió de nombre llamándose Hospital Morelos. Se le realizaron diferentes remodelaciones al templo y al hospital, para quitarle su aspecto fúnebre, ya que había que embellecer la plaza que estaba al frente. El 15 de julio de 1986 se inaugura en este lugar un hermoso museo que exhibe la invaluable colección de obras de arte pertenecientes a Franz Mayer.
Este hombre era un acaudalado alemán que llegó a México por cuestiones de trabajo y que con el tiempo, logró hacer una inmensa fortuna en nuestro país. Teniendo una amplia cultura y una inclinación por el coleccionismo, empezó a reunir una gran cantidad de piezas de arte, con la única idea de convertir algún día su casa en un importante museo. Recorriendo casi todo el mundo, Franz Mayer recuperó una gran cantidad de obras de arte que se consideraban perdidas, juntando treinta mil piezas. En este museo podemos observar cerámica española, porcelana inglesa y sobre todo poblana, platería; puertas labradas en maderas con preciosas incrustaciones de hueso, de concha nácar o de marfil y arcones forrados en piel; textiles de diferentes lugares y épocas del mundo; esculturas de piedra, de marfil, de cerámica o de metal y principalmente de madera estofada; piezas de orfebrería, cristalería y relojes; sarapes y rebozos mexicanos; artesanías de papel, de paja y plumería multicolor; mapas, campanas, candados, abanicos y cientos de objetos de uso doméstico; una amplia muestra de pintura europea de los siglos XV al XX, y mexicana desde el siglo XVI.Cuenta además con una biblioteca con más de 7,000 volúmenes de temas relacionados básicamente con las artes aplicadas; pero lo más valioso en esta es la colección de 700 ejemplares, en 14 idiomas de "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", obra eterna de Miguel de Cervantes Saavedra.
Palacio de Iturbide.
Actualmente se le conoce como Fomento Cultural Banamex. Éste tiene como objetivo fomentar y dar a conocer la riqueza cultural del país; además de la difusión de las artes plásticas, mediante la organización y montaje de exposiciones. Este inmueble está situado en el que fuera Palacio de Iturbide, joya de la arquitectura barroca del siglo XVIII, situada en la calle de Madero, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. En su interior el patio se embellece con 18 columnas de orden toscano, con arcos de medio punto con personajes enmarcados por coronas de laurel. Durante los 10 primeros años de actividad del Fomento Cultural Banamex, las exposiciones estuvieron basadas principalmente en la presentación de obras de arte mexicano, posteriormente con obras prestadas por galerías, instituciones oficiales y coleccionistas privados. De este modo, continuaron presentándose muestras más completas, organizadas por temas, épocas, escuelas y, en ocasiones, para rendir homenaje o dar difusión a la obra de algún artista. Los montajes se han realizado en la capital de México, el interior de la República, EU, Europa y Medio Oriente. Desde 1972 a la fecha se han presentado más de 200 exposiciones. Cuenta además con biblioteca, filmoteca, videoteca, fototeca, fototeca de arte popular, diapositeca, y diapositeca/montajes.
Museo Soumaya.
Este museo se ubica en la plaza de Loreto; que anteriormente funcionaba como fábrica de papel, y que después de sufrir graves daños a causa de un incendio y de tener diferentes propietarios, se restauró para poder convertirse en un centro cultural que alberga una gran colección de arte. Este museo forma parte de la Asociación Carso, que es una institución cultural que tiene como fin coleccionar, conservar, investigar, difundir y exponer testimonios artísticos mexicanos y europeos; a través de exposiciones, espacios lúdicos, conferencias, y programas interactivos. Cuenta con una de las dos colecciones más importantes del mundo sobre el famoso escultor francés Auguste Rodín. Reúne además colecciones de Degas, Renoir, Gaugin, Daumier, Camine Claudel, Joan Miró, Modigliani, Picasso, Chagall, y Dalí entre otros grandes artistas. Podemos encontrar colecciones completas de objetos raros europeos, y una colección de arte en miniatura. En su sala de arte virreinal se muestran magnificas piezas civiles y religiosas de la riqueza del Imperio Español. Además durante el recorrido, se pueden admirar espectaculares murales del pintor oaxaqueño Rufino Tamayo.
Colegio de San Idelfonso.
Antiguamente fue un seminario jesuita del siglo XVI, que tuvo como finalidad hospedar a estudiantes universitarios y a niños de familias criollas y españolas. Su fachada tiene una mezcla barroca y neoclásica, además de unos murales bellísimos y vitrales de imágenes religiosas. Fue inaugurado en 1588 durante el gobierno del virrey Álvaro Manrique de Zúñiga. Posteriormente, y a raíz de la expulsión de los jesuitas, este colegio tuvo varias funciones, como cuartel del Regimiento de Flandes, escuela de Medicina y Universidad.
El Colegio de San Ildefonso fue una de las instituciones educativas más importantes de la capital de la Nueva España, fungiendo hasta 1978 como sede de la Escuela Nacional Preparatoria. El 25 de noviembre de 1993 fue reinaugurado este recinto con la muestra México: Esplendores de treinta siglos. A partir de entonces se ha convertido en uno de los espacios más atractivos del Centro Histórico. Es un centro de arte y sede para importantes exposiciones temporales. Para la decoración de los muros se contó con un grupo de artistas plásticos como Diego Rivera; Jean Charlot quien pintó la “Masacre en el Templo Mayor” y Fernando Leal contribuyó con “La fiesta del Señor de Chalma”; David Alfaro Siqueiros “Los elementos” “Los mitos”, “El entierro del obrero sacrificado” y “El llamado a la libertad”; Ramón Alva de la Canal con “El desembarco de los españoles y la cruz plantada en tierras nuevas” así como Fermín Revueltas quien pintó la “Alegoría de la Virgen de Guadalupe”.
Museo Judio Tuvie Maizel.
SU nombre oficial es el de “Museo Histórico Judío y del Holocausto, Tuvie Maizel” Este museo fue fundado en 1970 y es el único en su género dentro de América Latina. Cuenta con 5 salas donde se muestra la vida judía antes de la segunda guerra mundial. También los usos, costumbres, trabajo y vida social, el acoso nazi y los campos de concentración, hasta la creación del estado de Israel; por medio de fotografías, videos y hasta juguetes creados por los padres en cautiverio dentro de los campos de concentración.
Museo e Iglesia del Cármen.
Años atrás fue un convento construido por fray Andrés de San Miguel, donde vivieron los frailes carmelitas. En el año de 1914, las tropas zapatistas descubren unas momias creyendo haber encontrado un tesoro. Estas aún se conservan en el lugar. Es una laberíntica construcción con gruesos muros de piedra y restos de pintura al fresco. En el museo se conserva una excelente colección de pintura religiosa, con obras de Cristóbal de Villalpando, Juan Correa y Juan Becerra entre otros; que presentan cuadros piadosos de la Virgen del Carmen cubriendo con su manto a sus fieles devotos, vírgenes dolorosas, divinos pastores y retratos de Santa Teresa, fundadora de la orden carmelita. En la parte alta tiene unos pasillos estrechos que conducen a las celdas de los frailes y a una capilla con un altar barroco cubierto de oro. En otra área del museo se muestra la “Vida cotidiana en la nueva España”, con artesanías elaboradas por tejedores, plateros y talladores, entre otros. Y en la que fuera sala capitular del colegio se instaló el auditorio Fray Andrés de San Miguel, donde se realizan coloquios y seminarios organizados por el Departamento de Estudios Antropológicos del INAH. El templo del Carmen se mantiene abierto al culto religioso.
Museo de la caricatura.
Este museo se encuentra ubicado donde fuera el Colegio de Cristo. Fué inaugurado el 19 de marzo de 1987. aquí también se encuentra el Salón de Plástica Mexicana. En este recinto se resguardan 1500 caricaturas originales, que datan desde 1826 a la fecha. Cuenta con exposiciones permanentes, donde se aprecia el ingenio y creatividad humorística desde el porfiriato hasta nuestros días. Un ejemplo de ello son las calaveras porfirianas de José Guadalupe Posada. Además de mostrar la transformación de las técnicas; desde la litografía, pasando por el grabado en madera y después zinc, hasta la plumilla, el pincel, el acrílico, el óleo, la acuarela y el estilógrafo, para terminar en la computadora; en este museo se ejemplifica por qué la caricatura mexicana es una de las mejores del mundo. Este recinto sirve también para exposiciones temporales de diversos temas con obras de destacados autores tanto nacionales como internacionales.
Mueso de Historia Natural.
En el año de 1790, surge en México una de las primeras instituciones de investigación en el campo de la historia natural, y fue inaugurado como Museo de Historia Natural en el año de 1964. Fue uno de los primeros museos en promover y exhibir las teorías científicas sobre el origen de la vida. Este museo tiene siete mil quinientos metros cuadrados de áreas de exhibición y 22 mil, incluyendo sus áreas verdes (o Solar) que lo hacen el museo más grande de México en su género. Es un espacio vivo, interactivo y dinámico para todas las edades, donde se estimula, investiga y difunde el respeto a la naturaleza y el cuidado al medio ambiente. Cuenta con nueve salas de exposición, distribuidas en diez pequeñas estructuras de planta circular. En la primera sala se puede ver el origen y la evolución del universo, posteriormente se analiza la estructura de nuestro planeta. En los espacios restantes se presenta a los seres vivientes, desde la aparición y desarrollo del hombre y de los animales, desde los seres unicelulares hasta los vertebrados más complejos. Ofrece también talleres para niños y jóvenes, exposiciones, proyección de videos, hemeroteca, biblioteca, ludoteca, y una colección de insectos.
Papalote - Museo del Niño.
A este museo se le llama papalote porque la imaginación se puede echar a volar al igual que un papalote, encerrando lo que es el museo en una sola frase “toca, juega y aprende”. Es un museo interactivo y diferente, ya que en este si se puede tocar, descubrir, experimentar y aprender algo nuevo. Este museo abrió sus puertas en noviembre de 1993, con interesantes exposiciones para niños y adultos divididas en 5 temas: expresiones, cuerpo humano, con-ciencia, nuestro mundo y comunicaciones. Además cuenta con una Megapantalla, que mide 24 mts. de largo por 17 mts. de altura, donde se puede disfrutar de una película con sonido digital. Tiene un espacio para menores de seis años, llamada “Soy pequeño”, en donde mientras trabajan los niños algún tema, se divierten observando obras con títeres, saltan en juegos acolchonados además de tener otras actividades recreativas. El exterior del museo ofrece un área de juegos con diseños no tan comunes, en donde el niño se enfrenta con una resbaladilla en la que la única manera de subir a ella es escalando, con muchísimo ingenio. Frente a esta sección hay un área donde el niño se concientiza en el respeto a las personas en sillas de ruedas, subiéndose a una de éstas sin utilizar sus piernas y deslizarse con sus brazos para transportarse a través de un camino con diferentes texturas y desniveles. La sección de radio cuenta con varias cabinas en donde el visitante crea su propio programa, escuchando su propia voz. Cuenta también con el túnel del "taller de vialidad". Donde se los pequeños pueden disfrazarse de bomberos, doctores o pilotos y subir a un avión a escala, o pueden aprender a conducir un camión de bomberos respetando las señales de tránsito. Esto es una pequeña parte de lo que nos ofrece este maravilloso museo en el que sin duda, se vive una experiencia única.
Museo Tecnológico de la CFE.
Museo creado por la Comisión Federal de Electricidad en 1970, con el propósito de difundir el desarrollo de la ciencia y tecnología. Tiene sus exhibiciones en forma tridimensional, contando con diferentes salas: sala de la CFE, sala de electromagnetismo, transporte, dos salas de exposiciones temporales, y sala de astronomía en el planetario. En la parte exterior del museo se encuentra equipo eléctrico, maquetas operativas de centrales de generación eléctrica, una exposición ferroviaria con vagones y locomotoras de diferentes épocas, equipo de perforación usado durante los inicios de la Industria Petrolera de México, y piezas aeronáuticas. También tiene servicios de biblioteca, librería, telescopio y talleres de computación.
Museo Universitario del Chopo.
Este edificio es muestra del art nouveau en México y se le conoció por varios años como Palacio de Cristal. Es una construcción en hierro, tabique prensado y vidrio procedente de Alemania. En 1975, este edificio se inauguró como Museo Universitario del Chopo con exposiciones de artes visuales de vanguardia, proyectos experimentales, propuestas de grupos marginales y artistas jóvenes. Este museo alberga el Foro del Dinosaurio; cuenta con un espacio escénico para representaciones de danza, música, teatro, fotografía, pintura y diversas actividades de extensión universitaria.
Museo de la Basílica de Guadalupe.
Este museo se encuentra en una sección de la antigua basílica. En un largo pasillo se conservan ofrendas de toreros. Mientras que en lo que antiguamente funcionó como sacristía, se encuentran óleos de artistas anónimos. El museo alberga pintura virreinal de los siglos XVII y XVIII, destacando los pintores Miguel Cabrera, Cristóbal de Villalpando y Juan Cordero. Las invaluables colecciones del Tepeyac empezaron a reunirse a partir del desarrollo y evolución del culto a una venerada imagen pictórica que data de 1531, conocida como la advocación Mariana de la Virgen de Guadalupe. Monseñor Cortés y Mora deseaba que fuera un museo religioso, y una de sus preocupaciones era enriquecer y cuidar el acervo existente, por lo cual creó la Escuela Industrial de Artes y Oficios de la Basílica de Guadalupe, y en esta escuela se formaron jóvenes de escasos recursos en diversos oficios: estofado, dorado, talla, etcétera, quienes junto con los profesores redoraron y facturaron marcos para los lienzos pictóricos y restauraron algunas pinturas y esculturas. Años después, la escuela desapareció y así pasaron algunos años hasta llegar a 1974, momento en que se inicia la construcción de la nueva Basílica. El museo se cerró, ya que no había salida a la calle porque sus alrededores fueron utilizados como bodegas. Pero a partir de 1981 se intensifica la labor del Taller de Conservación y se rescata una gran cantidad de objetos de marfil, plata, grabados, bordados, etcétera. Actualmente el Museo tiene alrededor de 12 000 visitantes por mes, pero en ocasiones especiales, este museo alcanza las 10 000 visitas en un solo día. Su colección está formada por 1 564 piezas distribuidas de la siguiente forma: 116 pinturas guadalupanas, 226 de otros temas, 800 exvotos registrados (deben pasar de mil, ya que este interesantísimo género se incrementa constantemente), 45 bordados y 67 grabados (sin incluir la sillería del coro, muebles, altares de plata, etcétera).
Museo de Arte Popular.
Esta construcción es la segunda más importante del Art Deco en México y data de 1928. Fue dada en comodato el 14 de Noviembre de 1996 por el gobierno del D.F., para ser sede del nuevo Museo de Arte Popular. Este museo brinda un espacio para la exhibición, difusión, e investigación del trabajo artesanal de México; siendo un espacio donde se manifiesta la historia, y creatividad del pueblo. En este museo se muestra la enorme riqueza artesanal de los 31 estados y el Distrito Federal de una manera dinámica e interactiva. También transmite y fomenta el valor del arte popular a las nuevas generaciones, además de impulsar y asesorar a los artesanos en la producción y comercialización de su trabajo.
Museo de Medicina - Antiguo Palacio de la Santa Inquisición.
El palacio de la Santa Inquisición fue construido para alojar al tribunal de la Santa inquisición. Este edificio fue diseñado por el arquitecto Pedro Arrieta, en el año de 1736; con una construcción de cantera y tezontle. Tiene dos niveles y un acceso principal en esquina ochavada, con puerta de madera y chapetones de bronce. Hoy en día este antiguo palacio aloja al Museo de Medicina donde se exhiben instrumentos, libros, documentos y pinturas acerca de la medicina en México.
Museo de las Intervenciones.
En la época prehispánica, en el lugar donde se encuentra situado este museo, existía un adoratorio al dios Huitzilopochtli. Posteriormente, los Franciscanos construyeron un templo y un convento con una exquisita arquitectura que aún conserva su originalidad. Es un museo dedicado a las invasiones extranjeras sufridas desde el año de 1821, donde se muestra una colección de armas, banderas, uniformes y otros objetos de aquella época, conservando los balazos de la batalla librada en 1847 entre tropas estadounidenses y mexicanas.
Contiene también una colección museográfica instalada en 1981 enfocada a intervenciones extranjeras que ha sufrido nuestro país, como la norteamericana, francesa y española, con retratos de personajes importantes, mapas y cuadros de sucesos de aquellos años.
Casa Museo del Risco.
La casa Risco fue residencia del político e Intelectual Isidro Fabela y de su esposa Doña Josefina de Fabela, quienes decidieron donar la casa y la colección de arte que poseían al pueblo mexicano para un museo. Esta residencia es una construcción de los siglos XVII y XVIII, ubicada en la plaza de San Jacinto en la colonia San Ángel. Este museo muestra una colección permanente dividida en 7 salas, una de ellas es un salón barroco, donde se exponen objetos de arte barroco mexicano; tiene también una sala de arte religioso europeo, con una breve visión de la pintura religiosa europea. Cuenta con una sala dedicada al retrato europeo de monarcas de las cortes francesa, austriaca, inglesa y española, así como la del retrato europeo de burgueses y nobles con ejemplos de las escuelas flamenca, holandesa, italiana, francesa e inglesa; otra de ellas es la sala de pinturas de paisajes y escenas costumbristas; así como la sala con una colección de arte de los siglos XIX y XX y finalmente, el comedor del matrimonio Fabela. La planta baja del museo está destinada para albergar exposiciones temporales. Otra de las atracciones de este museo es la fuente que se encuentra en el patio, adornada con tableros de azulejos y recipientes de porcelana y loza china; en su mayoría, todo esta dentro del estilo barroco, con figuras de peces y sirenas. La casa del Risco fue declarada Monumento Nacional el 24 de septiembre de 1931.
Muralismo Palacio Nacional y sus Murales.
Este edificio se encuentra construido sobre lo que fue el palacio de Moctezuma. En éste lugar se instaló Cortés después de la conquista, como recompensa por los servicios prestados a la corona española. A través de los años, el Palacio Nacional ha sufrido diversas transformaciones. En el México Independiente, fue sede, no sólo del Poder Ejecutivo, sino del Legislativo y el Judicial. En 1867, el Presidente Benito Juárez cambió a la zona norte del palacio sus habitaciones siendo estas más modestas. Veinte años más tarde el Presidente Porfirio Díaz le proporcionó las más modernas instalaciones en aquella época como: agua, electricidad y elevadores. En este siglo, en la década de los años 20, se realizaron importantes trabajos de remodelación en el Palacio Nacional, incluyendo la construcción de un tercer piso. Actualmente el Palacio Nacional es el lugar de la oficina del Presidente de la República Mexicana y la sede de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. En el interior de este palacio se puede admirar el extraordinario trabajo del muralista Diego Rivera, que en el año de 1929 pintó los murales de la escalera principal de Palacio Nacional, iniciando un capítulo especial en la pintura mural mexicana, donde muestra la historia de México desde la época prehispánica hasta el siglo XX.
En el primer mural pintó escenas del mercado tradicional de la gran Tenochtitlan; en el segundo, el proceso de hilado, tejido y teñido del algodón. En el tercero, artes y oficios de los indígenas. En el cuarto el trueque comercial en el Tajín, teniendo como fondo "los voladores" y la pirámide de los Nichos. En el quinto está la extracción y procesamiento del hule. En el sexto, el cultivo del maíz en las chinampas hasta su procesamiento en otros productos. En el séptimo vemos el cultivo del cacao, también su cultivo y procesamiento. El octavo se refiere a la obtención del pulque y la fibra del maguey. En el noveno y último, la conquista, el martirio de los esclavos, y la evangelización de los indígenas.
También en la sala de exposiciones temporales se encuentra un retrato de Don Benito Juárez realizado en el taller de David Alfaro Siqueiros. Los principales espacios del Palacio son sus Galerías, Salón de Recepciones, Balcón Presidencial, Salón de Embajadores, Despacho Presidencial, Recinto Histórico Presidente Juárez, Patio de Honor, Patio Central, Recinto de las Banderas y Recinto Legislativo.
Murales del Palacio de Bellas Artes.
En el palacio se encuentran obras de Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo, Jorge González Camarena, Roberto Montenegro y Manuel Rodríguez Lozano.
Mural de José Clemente Orozco.- Éste se llama Catársis. Es un fresco sobre bastidor metálico de 446 x 1146 x 5 cm. En éste nos muestra los momentos históricos más relevantes de México y del mundo, enfocándose en la persona y no en la sociedad.
Murales de David Alfaro Siqueiros.- Los murales de este maestro se llaman Nueva democracia, Víctimas de la guerra y Víctima del fascismo, así como El tormento de Cuauhtémoc. La finalidad del artista es mostrar al espectador distintos puntos de vista; con la posibilidad de observar la obra desde distintos ángulos, plasmando el movimiento.
Murales de Rufino Tamayo.-En sus obras llamadas Nacimiento de nuestra nacionalidad y México de hoy se aborda el tema del mestizaje por medio de su colorido. El estilo de este muralista es más realista, que descriptivo; y sobre todo expresa el mundo a través de los colores, ya que para Tamayo el color es más importante que el tema.
Mural de Jorge González Camarena.-Una muestra ejemplar de las ideas estéticas y políticas de este prolífico artista es, su mural Liberación. Éste es un acrílico sobre tela de 449.5 x 993 x 5 cm. En él muestra una forma muy distinta de expresión, en lo que llamaba “síntesis del mestizaje”. A través de ella daba su propia interpretación de la historia de México. Inventó un sistema de composición al que llamó “cuadratismo”: Éste era una forma de organizar los objetos de un cuadro basándose en la geometría. Mural de Roberto Montenegro: Alegoría del viento es un fresco sobre bastidor transportable. En este mural, el artista muestra su preferencia por un arte al estilo de los que llamamos “primitivos” italianos y su fascinación por las artes decorativas, el Art Deco y el simbolismo.
Mural de Manuel Rodríguez Lozano.-Este mural se llama piedad en el desierto. Éste fue trabajado sobre un bastidor transportable de 260.5 x 229 x 4 cm. Este mural se pintó originalmente en la antigua penitenciaría de Lecumberri, cuando injustamente Rodríguez Lozano fue encarcelado. En el expresa el mundo cruel de la realidad. El fresco fue trasladado en 1967 al Museo del Palacio de Bellas Artes.
Murales de Diego Rivera.-El mural pintado en 1934, llamado El hombre controlador del universo, es un fresco sobre bastidor metálico de 480 x 1145 cm. En él retoma la obra sobre el desarrollo del socialismo que fue censurada en el Rockefeller Center de Nueva York. Otros murales del artista son La Dictadura, La danza de Huichilobos y México folklórico y turístico en los que Rivera recurre a su narrativa visual.
Colegio de San Idelfonso.
Este Colegio se considera como un centro de arte, además de ser sede para exposiciones temporales de gran relevancia. Cuenta con tres patios: Patio de los Pasantes, Colegio Chico, y Colegio Grande. En estos, así como en los muros de las escaleras se pueden observar obras de grandes muralistas; destacando:
a)Colegio Chico: En esta zona del colegio se encuentran los murales de:
   i) David Alfaro Siqueiros.- El espíritu de Occidente o Los elementos: Éste muestra a una mujer alada, rodeada de símbolos relacionados con el agua, aire, fuego y tierra. El llamado de la libertad o Los ángeles de la liberación. Los mitos y el Entierro del obrero sacrificado: En este mural se hace un homenaje a Felipe Carrillo Puerto, (líder Socialista mexicano) en el que tres obreros cargan un ataúd con la hoz y el martillo.
b)Colegio Grande (Entrada Principal): Se encuentran los murales de:
  ii) Ramón Alva de la Canal.- El desembarco de los españoles y la cruz plantada en tierras nuevas, donde se plasman los orígenes espirituales e intelectuales del mundo indígena. Y por su parte el de Fermín Revueltas: Alegoría de la Virgen de Guadalupe.
Muro Norte en los tres niveles del Patio Principal (Planta Baja).
José Clemente Orozco.
a) Maternidad.- Obra con influencia del arte europeo del Renacimiento asociada a la pintura de Botticelli.
b) Destrucción del Viejo Orden.- Contiene dos figuras masculinas que muestran la fortaleza y solidez de las instituciones a que aspiraba México después de la revolución.
c) La trinchera.- Obra considerada como una de las más representativas de Orozco. Expresa la tensión, la fuerza y el dolor de la lucha revolucionaria.
d) La huelga.- Ésta sustituyó al Cristo destruyendo su cruz, de la cual sólo decidió dejar la cabeza del Cristo con aureola en la parte central superior con dos hombres y una mujer sosteniendo una bandera roja que simboliza el derecho de huelga.
e) La trinidad revolucionaria.- Muestra a un personaje empuñando un fúsil, reflejando violencia en su rostro y cubierto por una bandera roja.
f) El banquete de los ricos.- Enfatiza la división de las clases sociales y plasma una crítica social, recurriendo a dibujos caricaturescos de la época revolucionaria.
g) Los aristócratas.- El desfile de la clase alta podría aludir al grupo que en su momento censuró la obra de Orozco.
h) La alcancía.
i) La basura social.-
Cuenta con algunos símbolos de poder, esqueletos de hombres y animales simbolizando la vanidad y el poder.
j) La acechanza.
k) La libertad.
l) El juicio final.-
Ésta última representa a un dios sosteniendo al mundo sobre su regazo, en un lado los ricos con aureolas, y en el otro los pobres perseguidos por los demonios; La ley y la justicia: Muestra dos figuras bailando en aparente estado de ebriedad: el hombre que personifica la ley hace un guiño a la dama cuya actitud simboliza la justicia ciega y desequilibrada.
(Segundo Piso)
Los murales de este piso presentan escenas que muestran el trabajo en el campo mexicano y los preparativos para la lucha armada; estos son: Revolucionarios, La Familia, La Despedida, Trabajadores, La Bendición, El Sepulturero, Mujeres.
a) Murales del arranque de la escalera.-
En los costados y al inicio de la escalera Orozco pintó una visión optimista de la revolución, las obras son: Los ingenieros y Hombres sedientos.
b) Murales de la escalera.-
Éstos se refieren al mestizaje y a la labor llevada a cabo por los Franciscanos: Cortés y La Malinche, Razas aborígenes y Franciscanos, La juventud y Constructores.
En el Segundo descanso de la Escalera se encuentra La Bienvenida.-
Vitral emplomado elegido y encargado por catálogo al Real Establecimiento de Baviera F. X. Zettler de Munich, Alemania en el año de 1899.
También se pueden observar de Jean Charlot:
Masacre en el Templo Mayor o La Conquista de Tenochtitlan. Éste mural muestra la gran fuerza de los soldados españoles que tratan de aplastar a los indígenas. El niño representa el futuro. Charlot también ejecutó cuatro pequeñas obras en los paneles de los muros del vitral de bienvenida: La primera de derecha a izquierda es el escudo de la Universidad Nacional de México con un águila y un cóndor; Cuauthémoc, último emperador mexicano; San Cristóbal y el Águila y la serpiente, emblema nacional mexicano.
De Fernando Leal.- La fiesta del Señor de Chalma. El tema central de este mural es el sincretismo cultural, que es propio del nacionalismo mexicano. Esta es una mezcla de lo profano y religioso.
Murales de la Secretaría de Educación Pública.
Diego Rivera plasma un magnifico conjunto de su obra en los muros de los patios del edificio central de la Secretaría de Educación Pública. A estos los llamó patios de Trabajo y de Fiestas. La distribución de los murales es la siguiente:
1.- Primer Nivel.-
En la planta baja se encuentran murales inspirados en distintas regiones del país, donde Rivera muestra escenas de la Pasión de Cristo, pues él consideraba que el pueblo de esta manera asimilaría mejor el mensaje religioso. También podemos encontrar murales representando el trabajo de los obreros, mineros y campesinos, así como la educación en el país. Otro tema que aborda Rivera son las tradiciones del pueblo, sus festividades populares, religiosas y políticas. En la pared norte de uno de los patios se conservan dos frescos del artista Jean Charlot y dos más de Amado de la Cueva, quienes pintaron estas obras a pesar de la oposición de Rivera.
2.- Segundo Nivel.-
En el mismo primer piso, debido a las paredes reducidas, el muralista decidió pintar “grisallas" (son murales sin color) donde representa el trabajo intelectual, las ciencias y las artes en México. En el patio de las fiestas de este nivel los ayudantes de Rivera pintaron frescos con los escudos de los estados de la República Mexicana.
3.- Tercer Nivel.-
Se encuentra en el segundo piso. Aquí se hace honor a los héroes del trabajo y las luchas revolucionarias como Cuauhtémoc, Felipe Carrillo Puerto, Emiliano Zapata y Otilio Montaño. Así como algunos murales que reflejan los contrastes sociales en México. En este nivel, el maestro también pintó paisajes naturales y humanos de México, desde sus litorales hasta el altiplano.
Murañes Biblioteca Central C.U.
Las fachadas de este magno edificio se encuentran vestidas con extraordinarios murales, que dan un claro ejemplo de la integración plástica elaborada por Juan O'Gorman. Del lado norte, se observan tres franjas de murales que alternan con vidrieras; la primera de ellas contiene figuras de caracoles marinos y círculos que en la iconografía prehispánica significan piedras preciosas; la segunda franja tiene peces; y en la tercera, se encuentran signos calendáricos de fuego y agua con dos enormes serpientes a los lados. En la parte central aparece una escena sobre la fundación de Tenochtitlán con un águila posada sobre un nopal, y una serpiente que simboliza la entrega de la tierra, presenciada por los tlatoanis (reyes) de México-Tenochtitlán, que aparecen distribuidos a los lados. En los espacios delimitados se encuentran unos ejes llenos de figuras de los códices nahuas, del lado izquierdo encontramos a Tonatiuh, dios del sol; y junto al sol, aparece Quetzalcoatl; la serpiente emplumada que lleva en su cuerpo ondulante mazorcas de maíz y líneas enlazadas que simbolizan el fuego. Debajo de la serpiente se encuentra Tlalóc el dios de la lluvia. En la parte media se encuentra Tlazoltéotl, la diosa de los partos y de la agricultura; y en la parte derecha se muestra a Ehécatl, dios del viento, sentado en el interior de un templo, que sopla vigorosamente a través de un caracol. Finalmente, la franja inferior del mural está ocupada por músicos y danzantes que acompañan a un sacerdote en una ceremonia. El Muro Sur representa El Pasado Colonial: En este mural se puede observar un enorme escudo de la casa de Habsburgo, con un brazo sosteniendo una espada de un lado y del otro la cruz. De manera vertical se muestra un templo griego, y más abajo un templo cristiano colonial del que parecen salir las manos de cristo. Aparecen dos grandes circunferencias que hacen alusión a la concepción heliocéntrica de Copérnico y la geocéntrica de Ptolomeo, presentando en sus centros las figuras de la tierra y el sol según dichas teorías, rodeadas respectivamente por los signos del Zodíaco. Debajo de estos círculos se ve el plano de la antigua Tenochtitlán, y en la parte baja, del lado derecho se representa al soberano español otorgando a los indígenas las Leyes de Indias, teniendo como testigo un estandarte en el que aparece la imagen de la Virgen de Guadalupe. Del lado izquierdo aparece también la escena de la quema de códices mayas, realizada por órdenes del obispo de Yucatán. El Muro Oriente Representa el Mundo Contemporáneo: Como principal generador de energía vital en los vegetales, aves peces, reptiles y el mismo hombre, aparece el átomo en el centro, en la parte superior muestra una estrella roja que representa el socialismo y el libro abierto que representa a la cultura. O'Gorman recurre a las oposiciones complementarias de la realidad mexicana: coloca en el lado izquierdo al mundo obrero, industrial, transformador, y lo opone al mundo rural, tradicional, conservador. El lado izquierdo presenta imágenes de fábricas, y una banderola con el lema “Viva la revolución”, y en el lado derecho se ve la imagen de la casa tradicional del campesino mexicano, los frutos de la tierra y una pareja de indígenas con su vestimenta típica con Zapata montado a caballo con una bandera con el lema “Tierra y Libertad”. En el centro, en una alegoría, reaparece el símbolo de Cuauhtémoc, unido a la figura de la paloma de la paz.
El Muro Poniente representa: La Universidad y el Mundo Actual: En la parte central de este muro se encuentra un paisaje del valle de México, con el escudo de la Universidad Nacional Autónoma de México; en la parte superior izquierda un libro abierto donde aparecen las iniciales de la Biblioteca Nacional. El lado izquierdo del mural muestra el proletario de profesores, investigadores, y estudiantes de la Universidad. La parte derecha se refiere a las diversas áreas en las que participa la Universidad: la ciencia, la técnica y el deporte representado por los aros olímpicos y la leyenda de la ciudad de París, ya que fue en ese lugar donde los deportistas universitarios mexicanos, participaron por primera vez.
Murales Estadio Olimpico Universitario.
El costado del estadio Olímpico Universitario se encuentra cubierto por un relieve en piedras de colores naturales creado por Diego Rivera, llamado "La universidad, la familia y el deporte en México". Este mural fue la realización más importante en la vida de este extraordinario maestro. Aquí se muestra el escudo universitario, con el cóndor y el águila sobre un nopal. Bajo sus alas extendidas, se colocan tres figuras que representan a la familia: el padre y la madre entregando la paloma de la paz a su hijo. En los extremos se encuentran dos figuras gigantescas que corresponden a unos atletas, un hombre y una mujer, que encienden la antorcha del fuego olímpico. Una enorme serpiente emplumada, la imagen simbólica del dios prehispánico Quetzalcóatl, complementa la composición en su parte inferior. La idea de Rivera era decorar todo este espacio, plasmando el desarrollo del deporte en el país desde la época prehispánica hasta la actual. Inclusive elaboró los bocetos de la monumental esculto-pintura, pero la falta de presupuesto y su propia muerte se lo impidieron.
Museo Mural Diego Rivera.
El Museo Mural Diego Rivera fue inaugurado el 24 de noviembre de 1987. En éste se exhiben bocetos, dibujos y fotografías con relación a la creación del mural, así como testimonios sobre el traslado del mural a su sitio actual.
Este mural fue creado por Rivera en 1947 para el salón comedor del hotel Prado, y lleva por titulo "Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central". La pintura mural se realizó al fresco, mide 65.42 m2 y pesa 35 toneladas. En esta obra expresa un sueño donde se pasea por los jardines de la Alameda, comparte recuerdos de su niñez y juventud a través de diversos personajes, y plasma una síntesis de la historia social de México representada por sus integrantes más importantes.
Mural de la Facultad de Medicina.
Este mural es considerado como uno de los más hermosos de cuidad universitaria. Fue pintado por Francisco Eppens, en cerámica vidriada. En esta obra se puede observar una serpiente que se muerde la cola, simbolizando la eternidad; también una calavera que devora a la mazorca del maíz, de la cual se dice se formó el primer ser humano; representa también la concepción cosmológica humana de los indígenas, en la vida y en la muerte con los 4 elementos (agua, aire, fuego y tierra). El agua esta representada por ondas armadas de discos de jade; que simbolizaba para los prehispánicos lo hermoso; Muestra también el rostro de Tláloc, dios del agua; con sus ojos serpentinos, en medio de diferentes seres acuáticos. El aire se encuentra ubicado en las franjas laterales en color azul oscuro donde se pueden ver figuras de la mitología azteca como el águila, mariposas y un zopilote, y se dice que formaron parte de los códices indígenas. La tierra, se encuentra en el centro y parte superior del mural; se simboliza por unos senos flácidos, cansados de amamantar a los dioses y a los hombres y muestra a Coatlicue, la madre tierra precolombina en cuyos senos se nutren los árboles y las plantas. El fuego se encuentra en la parte superior representado por las llamas de los soles mayas. En el centro, una cabeza grande de apariencia escultórica, con la unión de tres rostros, el de la madre indígena a la izquierda, el del padre español a la derecha y en medio, el rostro del hijo mestizo, esto significa, el México actual. Y finalmente el mestizaje, que está representado por una cabeza con dos manos extendidas, en un lado corresponde al rostro de la mano indígena con una semilla en germinación, y en la otra, representada por el rostro del padre hispánico, con polen fecundador.
Polyforum Cultural Siqueiros.
En el interior de este edificio se encuentra el mural “La Marcha de la humanidad” pintado por el muralista David Alfaro Siqueiros. Éste también es conocido como la “Capilla de Siqueiros”. Es considerado el mural más grande del mundo, ya que tiene 8,700 metros cuadrados. Esta obra se encuentra en un foro elíptico en la parte alta del edificio, y se enfoca principalmente a mostrar la evolución de la humanidad, incluso una visión del futuro. Está integrado por figuras en relieve que, con las combinaciones de luces le dan un aspecto tridimensional y que realmente no tiene fin, ya que las distintas partes del mural siguen un ciclo vital, de muerte y renacimiento, de construcción y vida. La pintura de este mural es al estilo de los templos prehispánicos y es un homenaje a esta cultura; así como al muralismo moderno en México, ya que aparecen retratados en éste José Clemente Orozco, Diego Rivera, Leopoldo Méndez, José Guadalupe Posada y el Doctor Atl.
Zonas Arqueológicas Zona Arqueológica de Cuicuilco.
Esta zona Arqueológica está ubicada al sur de la ciudad. La conforma hoy en día la pirámide de Cuicuilco, en la que antiguamente se adoraba al Dios del fuego (Huehueteotl). Se dice que un día, éste decidió acabar con el sitio cubriéndolo con la lava de un pequeño volcán llamado Xitle que se encuentra cerca de aquel lugar. Otra de las características de esta zona, es que curiosamente enterraban a sus muertos en los patios o debajo de las chozas en posición extendida o flexionada.
Templo Mayor de Los Aztecas.
Los aztecas tenían que asentarse en el lugar en el que vieran un águila (símbolo solar relacionado con Huitzilopochtli) parada sobre un nopal. Una vez que los aztecas encuentran o se les asigna el lugar que pueden ocupar, lo primero que hacen es construir el templo para su dios. Después de asentarse en la isla de Tenoch, les fue imposible construir un templo digno de Huitzilopochtli; por ello al principio lo construyeron con varas y paja.
Posteriormente en tiempos de Chimalpopoca, tienen acceso a la piedra, pero no es hasta el reinado de Tizoc, que adquiere el templo una idea clara sobre los cimientos que proyectó Moctezuma, y finalmente, el siguiente Gran Orador Ahuizotl, termina e inaugura el templo en el año de 1487, Ocho Caña.
El Templo Mayor o huey teocalli es uno de los más grandes tesoros y la construcción de mayor relevancia del centro ceremonial azteca. En la cima de este templo se encontraban los adoratorios de dos de los más importantes dioses mexicas: Tláloc (Dios de la lluvia) y Huitzilopochtli (Dios del sol). Huitzilopochtli ordena que hagan la ciudad tomando como centro su templo; es así como se establece el espacio sagrado y a su alrededor lo que serviría de habitaciones de los hombres. Los aztecas trataron de diferenciar cada mitad del edificio según el dios al que estaba dedicado.
La parte de Huitzilopochtli ocupaba la mitad sur del edificio, y se ven piedras saledizas que revisten los cuerpos del basamento, mientras que la de Tláloc, ubicada en el lado norte, tiene una moldura en la parte alta de cada cuerpo. Las serpientes cuyas cabezas descansan sobre la plataforma general, se diferencian entre sí: las del lado de Tláloc al parecer son de cascabel, y las de Huitzilopochtli son de las llamadas “cuatro narices”.
Según Fray Bernardino de Sahagun (Libro Segundo), existieron 78 edificios relacionados con el Templo Mayor, con 25 piramides, 5 oratorios, Casa de Ayuno, cuatro quauhxicalli (jicaras para colocar los corazones de los sacrificados), un teccalco (altar escalonado), 7 tzompantli (estructuras en que se exhibian las calaveras de los sacrificados), 2 tlachtli (canchas para el juego de pelota), un pozo y tres baños, dos netlatiloyan (sótanos en que se guardaban las pieles de los desollados), un edificio para las danzas, 9 casas de sacerdotes, cárcel para los habitantes de los pueblos conquistados, arsenales, talleres y otros mas.
Tlatelolco.
Cuenta la leyenda que algunos grupos compuestos por xochimilcas, chalcas, tepanecas, culhuas, tlahuicas, tlaxcaltecas y mexicas emigraron de Aztlán, (mítico lugar ubicado en el golfo de california; también llamado “lugar de la blancura”). Estos grupos buscaban la tierra que les había prometido su dios Huitzilopochtli, lo cual generó conflictos entre ellos. Para arreglar las diferencias, su dios colocó en medio del grupo dos quimiles (pequeños envoltorios); uno de ellos llevaba 2 palillos para hacer fuego nuevo y el otro piedra de jade. la posesión de la piedra provocó una nueva inconformidad, entonces el dios habló con ellos nuevamente y dijo a un bando que se quedaran con los palillos ya que eran más importantes, así, los del otro bando se quedaron con el jade y estos fueron los que fundaron Tlatelolco. Su nombre proviene del náuatl tlatelli, que significa “terraza” o de xaltilolli, que es “punto arenoso”. Esta ciudad se convirtió en el centro comercial más importante del México prehispánico, abasteciendo a la capital azteca con los productos provenientes de toda Mesoamérica.
El conjunto prehispánico presenta 65 estructuras prehispánicas; de las cuales 25 son edificios completos, como altares, templos o complejos habitacionales. Está presidido al centro por un templo Mayor; al sur de este templo, aparece un gran patio del recinto ceremonial, llamado el “Altar Tzompantli” (altar de cráneos) ya que fueron encontrados en éste más de 100 cráneos humanos perforados. En su extremo poniente presenta un enorme edificio de planta mixta, cuyo cuerpo principal es circular; éste estuvo dedicado a Ehècatl Quetzalcòatl, ya que se encontraron 41 entierros asociados a 54 ofrendas y se pudo determinar que fueron dedicados al dios, solicitándole su intervención ante la gran sequía de 1454. Al norte aparece otro altar de planta circular con escalinata de acceso hacia el sur, posiblemente son los llamados Momotztli, donde el pueblo podía ofrendar a sus dioses sin la intervención de un sacerdote.
El extremo poniente del patio está ocupado por un altar de un metro cuadrado y 70 centímetros de altura. Resaltan también los llamados Templos Gemelos, de grandes dimensiones y orientados hacia el sur. Se encuentra también una serie de estructuras prehispánicas llamadas “La Zona Chica”, que son muros y pisos de las habitaciones sacerdotales, ubicadas al oriente del recinto sagrado.
El Gran Basamento se construyó totalmente de cantera rosa, tiene 40 X 20 metros y quizá estuvo dedicado a la elite Militar Tlatelolca. En la década de los cincuenta el gobierno decide rescatar las ruinas prehispánicas y crear un conjunto arquitectónico en donde se pudiera observar desde un mismo lugar toda la historia de este país. Actualmente es también llamada plaza de las 3 culturas, ya que se pueden apreciar en ésta las distintas etapas de la historia de México: prehispánica, colonial y moderna. A la llegada de los españoles, la pirámide principal fue destruida y sobre ella se edificaron un templo y un convento dedicados a Santiago Apóstol y posteriormente, ya en el siglo XX, este mismo lugar empezó a verse rodeado por modernos edificios.
Iglesias Catedral Metropolitana.
Ésta majestuosa catedral se encuentra construida dentro del área que ocupaba la ciudad de Tenochtitlan, sobre un pequeño templo dedicado a Quetzalcoátl, y sobre otras edificaciones menores. Es la construcción religiosa más grande y hermosa de Latinoamérica, cuya construcción abarcó desde 1525 hasta 1813. Está conformada por cinco naves, la central se caracteriza por una bóveda cilíndrica que es cruzada por otras de forma conoidal y sostenida por dieciséis columnas de cantera gris; es allí, donde se encuentra el retablo mayor que representa una especie de gruta celestial, Las otras cuatro naves que rodean a la central tienen impresionantes retablos, entre los que destacan el del Perdón y el de los Reyes; ambos de madera estofada bañada en oro. Cuenta también con catorce capillas, que se subdividen por gruesos muros de mampostería. De este conjunto destacan la sacristía y el coro con sus dos órganos monumentales, uno fabricado en España y el otro en México en el siglo XVIII. Éstos los podemos escuchar durante algunas celebraciones importantes. Otros de sus más notables detalles son obra del arquitecto y escultor Manuel Tolsá quien, inspirado en el Neoclásico, agregó la cúpula principal, la fachada con reloj, las torres y pináculos, así como la escultura que el mismo talló y que sobresale de la construcción: Fe, Esperanza y Caridad. Debajo del Retablo de los Reyes se ubican las criptas de los 39 Arzobispos que ha tenido la ciudad de México. Esta fué inaugurada por Fray Juan de Zumárraga, cuya tumba se encuentra a la entrada de esta cripta y sobre ésta se eleva la escultura labrada en mármol del propio Zumárraga; resaltando en su vestimenta la Virgen de Guadalupe. En el interior hay también cuatro murales en los que se representan episodios bíblicos como la creación y la lucha entre Dios y Lucifer, obras que fueron creadas por artistas del Virreinato como Villalpando e Ibarra.
Templo de la Enseñanza.
Fue llamado “templo de la Enseñanza”, a raíz de la necesidad de enseñar a las hijas de los conquistadores. A partir de la iniciativa de la monja María Ignacia Azlor y Echevera, acompañada por 12 religiosas, se alojaron temporalmente en el convento de Regina Coeli. Posteriormente compraron dos casas en la calle de los cordobanes, donde se iniciaría la construcción de su monasterio; haciéndose cargo de la misma Fray Lucas de Jesús María, arquitecto de Zaragoza, España. La obra primitiva constaba de un patio con sus claustros, tres hileras de celdas pequeñas, salas de labor y enfermería, viviendas para las alumnas, varias oficinas y una capilla provisional; aquí se impartían clases de lectura, música y labores diversas. Fue tanta su importancia, que llegó a ser uno de los conventos de mayor prestigio durante el último tercio del siglo XVIII. Pero con las Leyes de Nacionalización de 1867, las religiosas fueron exclaustradas y el edificio abandonado. Posteriormente, es destinado para ser prisión de los funcionarios que estaban en el gabinete del destituido emperador Maximiliano. Tiempo después, también se utilizaría como escuela para invidentes. Entre 1899 y 1900, se iniciaron obras para convertirlo en el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal; con fondos de la Federación y por órdenes del entonces presidente de la república, Porfirio Díaz. Actualmente son oficinas del Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE); y por su importancia histórica, fue declarado Monumento Nacional el 17 de mayo de 1940. Esta joya arquitectónica tiene la fachada de tipo neoclásico. Consta de una planta de una sola nave, tiene un pequeño atrio limitado por una reja de hierro forjado, y en el interior se encuentra decorado al estilo barroco.
Templo de la Profesa (Pinoteca)
El 9 de septiembre de 1572 desembarcaron en San Juan de Ulúa los primeros jesuitas. La intención de estos religiosos era educar y fortalecer espiritualmente a los criollos, así como mejorar su nivel cultural. Interesado en ayudarlos, Don Alonso de Villaseca les obsequió un predio situado al noroeste de la Plaza Mayor, donde los indios de Tacuba construyeron provisionalmente un amplio templo al que llamaron Xacalteopan (templo de jacal), por tener su techo a dos aguas, cubierto con paja. Posteriormente, en 1574, el ayuntamiento de la ciudad donó a los jesuitas un lugar céntrico para fundar su “Casa Profesa” en la tercera calle de San Francisco (actualmente Francisco l. Madero). Y fue hasta el año de 1592 cuando los jesuitas efectuaron la fundación de su “Casa Profesa” e iniciaron la construcción del templo. Este templo fue de estilo barroco y su construcción terminó en abril de 1720. Sus fachadas están recubiertas de tezontle y fileteadas con cantera. Sobre la portada principal luce un bello relieve, también en cantera, que representa la Visión de la Storta (aparición de Cristo cargando en su cruz a San Ignacio de Loyola). Con el tiempo, los jesuitas fueron enriqueciendo el templo y sus habitaciones con bellas pinturas, esculturas y ricos ornamentos; logrando reunir una gran cantidad de obras de arte relacionadas con el culto religioso. Años más tarde, los Jesuitas fueron expulsados, y tuvieron que abandonar sus casas y colegios partiendo hacia Italia. La Profesa cambió su nombre por el de San José el Real; aunque por costumbre, se le sigue llamando La Profesa, por el establecimiento de una congregación llamada San Felipe de Neri y la calle que anteriormente se llamaba Portería de la Profesa, se convirtió en Portería de San Felipe Neri. Ésta construcción fue utilizada durante varios años para fines diversos como: teatro, biblioteca, casa de ejercicios y hotel, teniendo así varias remodelaciones y restauraciones en todo este tiempo. El actual templo de San José el Real o de La Profesa es uno de los más bellos de la capital, tiene tres naves cerradas por airosas bóvedas sostenidas por ligeras columnas al estilo gótico. El retablo principal es una hermosa obra neoclásica de Manuel Tolsá, La elevada cúpula ochavada estuvo decorada con magníficos murales, pintados por los más distinguidos discípulos de la Academia de Bellas Artes bajo la dirección del gran pintor Pelegrín Clavé. Actualmente el templo y los anexos de La Profesa se utilizan como pinacoteca y contienen una de las colecciones de pintura más completas de México, con 453 obras de caballete de reconocidos artistas como José Juárez, Baltazar de Echave Orio, Cristóbal de Villalpando, Juan Correa, Miguel Cabrera, Nicolás Rodríguez Juárez, José de Páez, José de Alcíbar, Miguel de Herrera, Juan Sánchez Salmerón, Alonso López de Herrera, Antonio Torres, Fernández Otaz, Juan Tinoco y Pelegrín Clavé. Esta pinacoteca fue inaugurada el 26 de mayo de 1978 por el padre Octaviano Valdés.
Iglesia de San Francisco.
El primer convento franciscano de la ciudad fue fundado en el año de 1524. Se construyó sobre lo que se conocía como “Casa de las fieras”, que era el zoológico privado del Emperador Moctezuma. Entre 1590 y 1602 se edifica un nuevo convento, ahora con gran capacidad: dos claustros, una iglesia, y 4 capillas más. El convento tenía numerosas obras de arte repartidas por corredores, retablos y hasta en los techos; lo que hizo de la escalera principal una especie de puerta al cielo. Las inundaciones y la importancia de la orden franciscana hicieron que, para el siglo XVIII, se reedificara el convento, reconstruyendo también su iglesia con un retablo mayor y de estilo neoclásico. En 1856, el gobierno intervino en aquel lugar instalando un cuartel militar; descubriéndose en ese mismo año una supuesta conspiración en el interior del mismo, lo que provocó que se decretara la apertura de una calle en medio de la propiedad, llamándose a ésta Independencia. En 1860 el inmueble se pone a la venta. La huerta es convertida en lotes, donde se construyen casas y en 1866 se estableció el Hotel Jardín. El claustro mayor se transforma en un circo, teatro y finalmente templo metodista en 1873. De igual modo, la iglesia es vendida a un pastor protestante, quien manda quitar las esculturas de la fachada de la capilla de Balbanera. En 1895 la vende a los jesuitas y en 1949 éstos la ceden de nuevo a los franciscanos. En esa capilla se colocó el retablo de la Virgen de Guadalupe traído de la iglesia de Santa Catarina.
Plaza e Iglesia de Santo Domingo.
Se nombra así porque los dominicos construyeron en este lugar el primer convento de la Nueva España en el año de 1527, aunque su nombre oficial es Plaza 23 de mayo. Esta es una de las plazas que aún conserva su sello colonial. Y por su importancia, es considerada como la segunda en el Centro Histórico de la ciudad de México. Alrededor de ella se encuentran varias construcciones antiguas como la ex-aduana, que fue sede del Tribunal del Consulado; éste es un edificio amplio de tezontle, con portada y balcones de cantera. Tenemos el portal donde se encuentran los evangelistas (escribanos públicos). También está el Palacio de la Santa Inquisición que fue construido para alojar al tribunal de la Santa Inquisición, y en la actualidad alberga al Museo de la Medicina, que exhibe instrumentos, libros, documentos y pinturas acerca de la práctica de la medicina. Y por último, la “Iglesia de Santo Domingo” que está construida en la parte norte de la plaza. La portada de esta iglesia tiene acceso con arcos de medio punto y lleva en la parte superior un relieve de San Juan Bautista, y en el centro una figura de Santo Domingo y de Guzmán con un marco diamantado. Cuenta con capillas laterales, vitrales y una cúpula octagonal El retablo del altar mayor es neoclásico, obra de Manuel Tolsá, Construido a finales del siglo XVIII. Esta plaza en tiempos de la colonia fue muy importante, muestra de ello es que en algunos edificios que rodean esta plaza tienen placas que mencionan eventos históricos.
Iglesia de Loreto.
Esta iglesia se inició en 1680 como una capilla que se utilizaba como bautisterio, empleándose un estilo barroco en su primera etapa. Tuvo 4 etapas constructivas en las cuales participaron grandes arquitectos como Manuel Tolsa, quien se encarga del primer proyecto y a quien se le atribuye la paternidad de esta iglesia, ayudándole en el proyecto final y quedando como supervisor de la obra Agustín Paz, posteriormente construyéndola Ignacio Castera quién fuera un gran constructor con experiencia y muy competente. Esta iglesia se caracteriza por su enorme y bellísima cúpula que se expande a 30 m. de diámetro y bajo de ella unos grandes muros y esculturas; aquí se manifiesta el final de la época Colonial.
Ex Convento de Santa Inés.
Esta construcción fue un convento de las hermanas concepcionstas para religiosas de escasos recursos. Fue llamado así como muestra de agradecimiento hacia sus benefactores los condes Diego Caballero y su esposa Inés de Velasco, en el año de 1598. El convento funcionó como tal durante casi dos siglos y necesitó de una remodelación; siendo el arquitecto Manuel Tolsa quien transformó la fachada y construyó la escalera principal. Al triunfo del liberalismo las monjas fueron exclaustradas y el convento vendido; primero fue una vecindad, y luego una bodega de telas y retacería. Se declaró monumento Nacional en el año de 1932. En 1985 fue expropiado por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología y posteriormente fue donado al Departamento del Distrito Federal para que fuese modernizado, y se entregó con uso gratuito al Fideicomiso de José Luis cuevas. Fue convertido en museo, y se inaugura formalmente el 8 de junio de 1992 con tres mil obras, en su mayoría grabados y esculturas del pintor, como la “Giganta”: una escultura creada especialmente para este museo que se localiza en su entrada. Se exhiben también dibujos de Rembrandt, grabados eróticos de Picasso, y creaciones artísticas de diferentes partes del mundo.
Iglesia de Regina Coelli.
Esta iglesia fue el convento de las religiosas de la inmaculada concepción, y es considerada como una verdadera joya del Centro Histórico. Con las leyes de Reforma el convento pasó a manos del gobierno. En esta Iglesia se puede admirar en su nave principal el Altar Mayor; con un hermoso retablo de madera tallada al estilo churrigueresco, un óleo al centro y cuatro evangelistas tallados en madera del siglo XVII, además de existir otros altares de estilo neoclásico, y plateresco. La construcción es de mampostería, piedra y tezontle, arcos de cantera labrada. La puerta de entrada posee un cancel de madera y óvalos que enmarcan dos escudos franciscanos, así como una estatua de Francisco de Asís. Hay un total de 26 candeleros dorados e innumerables pinturas y esculturas con gran valor. En 1982 fue declarado Monumento Histórico de la Nación.
Iglesia de la Santa Veracruz.
En este lugar se encontraba una capilla que Hernán Cortés inaugura en el año de 1526, llamada Vera Cruz, en recuerdo de su primer desembarco en México. Posteriormente fue remodelado, y le dieron otra vista a la plaza que se encontraba entre los templos de San Juan de Dios y el de la Santa Veracruz. Hoy en día es considerado como uno de los edificios barrocos más importantes de la ciudad. En su atrio se encuentran sepultados los restos del ilustre escultor y arquitecto Manuel Tolsá.
Templo de San Hipólito.
Antes de ser un templo, primero fue una ermita que construyeron los españoles en memoria a la hecatombe que hicieron en este lugar los aztecas a los españoles, recordada como la "Noche Triste". Se dedicó a San Hipólito, ya que la consumación de la conquista ocurrió el 13 de agosto, fecha en que se venera a este santo. La ermita fue sustituida por una iglesia más grande, cuya construcción comenzó en el año de 1599 y terminó a mediados del siglo XVII. La iglesia es de una sola nave en forma de cruz latina; los muros fueron hechos en mampostería de piedra de tezontle, el piso es de mosaico y el techo de bóveda de platino. A lo largo del siglo XX, el templo de San Hipólito ha tenido varios cambios realizados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia. En esta remodelación fue incluida una escultura de San José con el niño Jesús en brazos, e imágenes de San Casiano de Bulto y San Hipólito de Bulto, junto con cuatro candelabros de bronce. Fue declarado Monumento Nacional el 9 de febrero de 1931.
Basílica de Guadalupe.
Los mexicas edificaron un adoratorio a Tonanzin (diosa madre), ubicado en las faldas del cerro del Tepayac (que significa “Nariz del cerro”). Aquí se afirma que apareció la virgen de Guadalupe a San Juan Diego, quedando estampada una imagen en su túnica. Fue tanta la devoción de los indígenas y sus múltiples milagros, que se convirtió en un fenómeno nacionalista y con el tiempo se construyó una magnífica basílica, que alojó la imagen guadalupana desde principios del siglo XVII; y donde fue venerada por mucho tiempo. Lo más destacado del edificio son sus tres cuerpos construidos en piedra volcánica rojiza (tezontle) y sus cuatro esbeltas torres con cupulines cubiertos de azulejo. Se trata de un templo de tres naves, de planta en cruz latina. Actualmente el interior de esta basílica ya no es visitable, por los severos daños estructurales.
La Nueva Basílica.
El propósito de este edificio es alojar a miles de peregrinos, contando con un espacio interior enorme y permitir oficiar diferentes ceremonias, además de poder exhibir la imagen de la guadalupana en forma permanente. Cuenta con una planta circular cubierta por una gran cúpula en forma de manto sostenida sobre un gran edificio desplazado del centro. Es allí donde se exhibe la venerada imagen, visible desde cualquier punto del templo, pero sobre todo a sus pies, ya que corren unas bandas eléctricas de desplazamiento colocadas atrás del altar. Tiene maderas en trazos geométricos y emotivas lámparas que cuelgan del techo, así como unos vitrales superiores que crean un ambiente de culto. Este recinto permite el ingreso de hasta 20,000 personas; pero en las ceremonias magnas, la explanada se convierte en una capilla abierta para más de 40, 000 asistentes.
Iglesia de Santiago Tlatelolco.
Tlaltelolco fue uno de los principales y más grandes centros comerciales del México prehispánico. En 1535 los misioneros franciscanos fundaron en este lugar el convento de Santiago Apóstol (Patrón de España), junto con el Colegio Imperial de Santa Cruz donde se impartían clases a los hijos de la nobleza indígena. En 1609 se construye el templo. El proyecto quedó a cargo de fray Juan Bautista y fue fray Juan de Torquemada quien dirigió la obra. Se dice que había un gran parecido entre el rostro del santo que quedó plasmado en dicha iglesia y el de Hernán Cortés. Posteriormente, en los años de la reforma, la iglesia se convirtió en bodega de la Aduana, mientras que el colegio y el convento se destinaron a un cuartel militar; y en 1945 se devolvió la iglesia a los Franciscanos. Esta iglesia está construida con cal y canto con fachada barroca del siglo XVII. La portada es de cantera y hacia los lados se aprecian dos torres de planta cuadrangular. En la fachada lateral izquierda están dos esculturas de madera, la del Cristo flagelado y la de san Francisco de Asís y Santiago. En el interior del templo aparece San Cristóbal pintado en ocho metros de altura, representando ser el portador de la religión católica al nuevo mundo. De los bellísimos retablos que decoraron esta iglesia, únicamente sobrevive un fragmento del retablo principal, donde se aprecia a Santiago Apóstol montado en su corcel blanco luchando contra los mexicas, frente a él, aparece un guerrero océlotl y bajo ellos otros indígenas vencidos; quizá como alegoría de las almas del purgatorio, ya que aparece una pierna mutilada. Gracias a las excavaciones en el atrio de esta iglesia es posible ver restos de pirámides que ahí se encontraban. Mientras que en el ex convento se encuentra la biblioteca de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Iglesia de San Juan Bautista (Coyoacán).
La construcción del templo se inició en la segunda mitad del siglo XVI. El templo original tenía tres naves espaciosas, divididas por columnas de cantera y arcos "muy costosos". La nave central, estaba más elevada, y se cubría con viguería plana. La iglesia fue abovedada pero, al quitarse la cimbra, sus bóvedas se derrumbaron; entonces se construyó un hermoso techo de alfarje. Como la iglesia había quedado a cargo del arzobispado de México en 1753, en el siglo XX los franciscanos pidieron una permuta cediendo la antigua iglesia de Texcoco, a cambio de la parroquia de San Juan Bautista. El templo había quedado en ruinas, entonces hubo necesidad de repararlo, pero las obras emprendidas modificaron por completo su aspecto interior: las tres amplias naves quedaron reducidas a una sola, su techumbre de alfarje fue sustituida por una cubierta moderna y se eliminó la portada que comunicaba al presbiterio de la nave mayor con la sacristía. En el año de 1926, el templo se cerró temporalmente y en el año de 1934 el edificio fue declarado monumento nacional. La fachada presenta una portada labrada en cantera de estilo herreriano de dos cuerpos.
Ex Convento de Culhuacan.
Este convento fue construido en el siglo XVI por los frailes agustinos, y era también un centro para la enseñanza y aprendizaje de la lengua y costumbres de las comunidades evangelizadas. Siendo cerrado en el año de 1756. Este exconvento tiene la característica de poseer unos excelentes murales del siglo XVI, que fueron plasmados en su interior; por la calidad de sus trazos, algunos de ellos han alcanzado el título de obras maestras de la pintura mural novohispana. Una de las características de las pinturas de la parte baja del exconvento es que fueron pintadas por tlacuilos (pintores y escribas nativos del lugar). Los corredores están decorados con una franja en lo alto del muro, pintada al fresco; de estilo barroco plateresco, donde se representan caballos, flores, frutos y ángeles que sostienen medallones con retratos de algunos personajes de la religión católica. La parte alta del monasterio, era un lugar de recogimiento y de un estilo completamente distinto. Los frescos en blanco y negro son los más afamados de Culhuacán por su estilo novohispano y por su excelente conservación; pintados éstos últimos por artistas de la orden agustina. Estos murales de la planta alta representan escenas de la vida de Jesucristo como La Adoración de los Pastores, La visita de los Reyes Magos y La llegada a Jerusalén. Complementan a estas imágenes, escenas de la orden de los agustinos donde se representan los martirios que sufrieron durante el proceso de evangelización.
Ex Conventode Xochimilco.
Los franciscanos trabajaron intensamente en Xochimilco, donde fundaron la iglesia y el convento de San Bernardino de Siena, ubicada en el centro de este bellísimo lugar. Se dice que la designación de San Bernardino como titular de la iglesia, fue por que en el año de 1576, la población de Xochimilco fue afectada seriamente por la peste conocida como el cocolixtle; por lo que fray Jerónimo de Mendieta, guardián del templo, dejó a la suerte el saber a que santo debían encomendarse. Primero fue el apóstol Santiago Matamoros, pero pasó un año y la peste no disminuía, hasta que su petición fue a San Bernardino de Siena, para que los protegiera de esta enfermedad. Y cuenta la leyenda que, para asombro de todos, la peste desapareció; de ahí que San Bernardino quedara como titular del templo. La parroquia de San Bernardino no sólo es bella en su exterior, sino que contiene uno de los retablos más antiguos de América, que está muy bien conservado. El relieve en madera de San Bernardino se encuentra en la calle central, en el tercer cuerpo del retablo mayor. La escena se divide en dos partes, la celestial y la terrena. La primera está compuesta por caritas de ángeles que rodean al santo. En la escena terrena aparecen del lado izquierdo y derecho, personajes masculinos y femeninos respectivamente; éstos son cubiertos por el manto del patrono de la iglesia y la escultura de San Bernardino de Siena porta un medallón en el pecho.
Plazas, Monumentos y Otros El Palacio de Bellas Artes.
Este bellísimo palacio fue construido en el sitio que albergaba al convento de Santa Isabel, construido en el siglo XVII por las hermanas de Santa Clara. Tras la salida de las monjas en 1861, el templo sirvió de bodega y el convento se fraccionó, convirtiéndose en una vecindad durante el siglo XIX. Mientras tanto, el Teatro Principal era inaugurado en 1826, y fue el lugar donde se estrenó el jubiloso Himno Nacional Mexicano. Posteriormente se continuaron ofreciendo funciones de teatro, operas y se organizaban bailes aristocráticos amenizados con valses vieneses. Gracias a la necesidad social de una ciudad que se expandía se convocó a la construcción de un gran teatro de Opera, y el proyecto ganador fue presentado por el arquitecto italiano Adamo Boari. La construcción se inició en el año de 1904 y tuvo que detenerse debido a la Revolución Mexicana. Finalmente la obra se concluyó en 1934 por Federico Mariscal, alumno de Boari. El edificio presenta en su construcción, materiales como el mármol, plasmado también en esculturas de artistas italianos y españoles; así como murales de Orozco, Rivera, Camarena, Tamayo y Siqueiros. El exterior es de estilo art nouveau y el interior art decó; teniendo su teatro una capacidad para dos mil espectadores. Este edificio es bello también por dentro, ya que en el interior de su teatro se encuentra una cortina de cristal que funciona a modo de telón de boca. En éste, se encuentran plasmados los volcanes Iztacíhuatl y Popocatépetl, que representan el valle de México.
El Teatro de Bellas Artes en la actualidad está dedicado a funciones sinfónicas, dancísticas y principalmente operísticas. En pocas palabras, al mundo de la “Alta Cultura”. Aunque en ocasiones también aloja manifestaciones populares.
Bosque de Chapultepec.
En la época prehispánica fue un lugar de recreación y descanso para los gobernantes mexicas y texcocanos. Su nombre significa “cerro del chapulín”. Hoy en día es una de las pocas reservas naturales con las que cuenta el Distrito Federal, siendo el principal centro recreativo y cultural de esta ciudad. En este inmenso bosque se encuentran ubicados: el Castillo de Chapultepec y el Museo Nacional de Historia; a medio cerro encontramos el Museo del Caracol; hacia el fondo, se encuentran: el Zoológico, la residencia oficial de Los Pinos, los Museos de Arte Moderno, Rufino Tamayo y el Museo Nacional de Antropología; encontramos también El Papalote - Museo del Niño, entre otros. Tiene una sección que cuenta con lagos, juegos mecánicos restaurantes, calzadas, áreas para corredores y ciclistas, vistosas fuentes, y juegos infantiles. En su flora, cuenta con diferentes especies de árboles, como ahuehuetes, pinos de diferentes tipos, liquidámbares, truenos, eucaliptos, cedros, álamos, encinos, madroños, gingkos (árboles traídos del Oriente), retamas, jacarandas, colorines, sicomoros, tepozanes y jarillas. Entre estos árboles encontramos todavía ardillas que le dan un toque mágico a este precioso lugar. No podían faltar las aves como gorriones, primaveras, zanates, patos, cisnes, palomas y colibríes. En otra sección del bosque hay una gran cantidad de puestos y comercios donde se vende toda clase de productos, desde globos y golosinas hasta fotografías para el recuerdo.
Monumento a la Independencia.
Este monumento fue inaugurado por Don Porfirio Díaz en el año de 1910, cuando el porfiriato empezó a perder fuerza. Está construido con un basamento en forma de columna; esta columna es hueca, de acero, con el exterior recubierto con cantera labrada y rodeada por varias esculturas, entre las que destacan el gran león con un niño que simboliza la fuerza del pueblo por la inteligencia de la ley. En sus cuatro lados encontramos figuras femeninas en bronce que significan la paz, la justicia, la guerra y la ley. La columna está decorada con cuatro águilas porfirianas, y en su cima “El Ángel”, figura femenina que se muestra en actitud de colocar una corona de laureles con una mano y sostiene en la otra una cadena rota; simbolizando la gesta libertadora. Esta es una figura de bronce recubierta de oro, esculpida por el italiano Enrique Alciati. En este lugar se trasladaron los restos de quienes participaron en la Independencia de México como Vicente Guerrero, Guadalupe Victoria, Leona Vicario, Andrés Quintana Roo, Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende, Juan Aldama, José Mariano Jiménez, José María Morelos, Mariano Matamoros y Nicolás Bravo. Actualmente el Ángel es considerado por el pueblo mexicano, como un símbolo de la victoria, y por su ubicación se transforma en un foro para expresiones políticas y sociales.
Palacio de Correos o Postal.
A principios del siglo XX, y después de haber ocupado varios locales en forma provisional, Don Porfirio Diaz manda construir este edificio para ofrecer un mejor servicio de correos. Este edificio tiene un estilo ecléctico, plateresco isabelino y gótico veneciano, y fue diseñado por el arquitecto italiano Adamo Boari y construido por el ingeniero militar mexicano Gonzalo Garita y Frontera. La construcción ocupa una superficie de 3,684 metros y cuenta con un museo y una biblioteca. El Museo Postal se inaugura el 17 de febrero de 1907 y se localiza en el segundo piso del Palacio de Correos. En su interior se muestra una colección de objetos relacionados con la actividad postal, desde el siglo pasado hasta nuestros días, como son: sellos, matasellos, enseres y vehículos postales.
Alberga una colección de estampillas emitidas desde 1856, centenares de sellos de todos los estados de la república, muestras de algunos buzones antiguos, ejemplares de valijas postales, fotografías de los primeros vehículos postales, iconografía de todos los directores generales de Correos, etc. El Palacio Postal es hoy en día uno de los edificios más hermosos del Centro Histórico de la Ciudad de México, declarado Monumento Artístico el 4 de mayo de 1987.
Paseo de la Reforma.
En el año de 1865, y bajo las órdenes de Maximiliano de Habsburgo, se abre una avenida para acortar la distancia que hay entre el Castillo de Chapultepec y el Palacio de Gobierno. Esta avenida recibió el nombre de Paseo de la Emperatriz, ya que en esta avenida circulaban carruajes y cabalgaduras de la gente más acaudalada y elegante de la capital. Durante el Gobierno de Porfirio Díaz se construyeron glorietas donde se instalaron y reubicaron estatuas y monumentos que se consideraron símbolos de la ciudad. Al triunfo de la República, se le llamó Calzada de Degollado y después, bajo la administración del Presidente Benito Juárez, se le dio el nombre de "Paseo de la Reforma". Esta avenida es la más importante, hermosa y famosa de la ciudad de México, en ella se encuentran edificios y monumentos importantes como: El Angel de la Independencia, la Secretaría de Salud, la Fuente de la Diana Cazadora, Arcos del Acueducto, Embajada de Japón, Monumento a la Independencia, Bolsa de Valores, Museo Casa Carranza, Jardín del Arte, Monumento a Cuauhtémoc, Monumento a Colón, Lotería Nacional, Torre Mayor, entre otros. También se encuentran famosos hoteles, cafés reconocidos a nivel mundial, y construcciones con modernos rascacielos. Por las características de esta zona, podríamos llamarla el centro financiero de la ciudad de México.
Biblioteca Central de la Ciudad Universitaria.
Este edificio fue creado para almacenar un millón de libros y fue construido con una estructura de piedra volcánica extraída de este lugar. El edificio es también mundialmente reconocido por el mural del arquitecto y pintor Juan O'Gorman llamado “Gran mosaico” elaborado entre los años de 1949 y 1952. Este mural es el más grande del mundo, ya que cubre aproximadamente 4 mil metros cuadrados de superficie y fue elaborado con piedras de distintos lugares e incluso con vidrio y chapopote. Esta biblioteca es un símbolo de la Universidad Nacional Autónoma de México, y la imagen de este edificio se encuentra en todos los manuales de arquitectura de bibliotecas en el mundo.
Estadio Olimpico de Ciudad Universitaria.
Este estadio se inauguró el 20 de noviembre de 1952, y fue el primer edificio construido en Ciudad Universitaria. Su construcción es en forma de ovoide, y representa el cráter de un volcán. Está construido con una base en mampostería de roca volcánica, aprovechando los recursos naturales del lugar donde está edificado. Actualmente, el Estadio Olímpico tiene capacidad para 68 mil 954 espectadores. Cuenta con un majestuoso tablero electrónico y palcos para prensa, radio y televisión. Además se pueden apreciar varios murales de Diego Rivera en el palco de honor, vestíbulo, sala de estar y fachada oriente del estadio, destacando el mural policromado titulado "La universidad, la familia mexicana, la paz y la juventud deportista". Tiene 42 túneles de acceso, en los cuales la gente entra y sale con rapidez y comodidad de tal manera que en un lapso máximo de 20 minutos queda desalojado el estadio completamente. La manera en que está construido el estadio permite una buena visualización del espectador sin importar el lugar donde se encuentre. Cuenta con 4 torres de alumbrado de 48.08 metros de altura, y cada torre tiene 390 reflectores incandescentes de cuarzo-yodo. Además de contar con un estacionamiento donde se pueden estacionar 5,782 automóviles. Este Estadio Olímpico fue el primero en todo el país en construir una pista de atletismo fabricada con una base de material sintético llamado Tartán, que funciona como antiderrapante, la pista tiene ocho carriles de 1.25 metros de ancho y la recta, situada al frente de las tribunas del lado poniente, también cuenta con áreas para pruebas de salto de altura, garrocha o pértiga, longitud, triple, lanzamiento de bala, disco, jabalina y martillo.
Este Estadio Olimpico Universitario ha sido el escenario de importantes competencias, entre las que destacan:
- 1954: VII Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe.
- 1955: II Juegos Panamericanos.
- 1968: XIX Juegos Olímpicos.
- 1975: VII Juegos Panamericanos.
- 1979: Décima Universiada. - 1986: Mundial de Futbol.
- 1990: XVI Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe.
- 2003: Grand Prix de Atletismo de la ciudad de México.
Centro Cultural Universitario.
El centro Cultural Universitario fue construido en la década de los setenta para que la Universidad Nacional Autónoma de México tuviera un espacio adecuado para la cultura. Este centro cultural está dividido en varios espacios como son: la sala de conciertos Nezahualcoyotl, considerada la mejor de América, por su acústica; el teatro Juan Ruiz de Alarcón, el foro Sor Juana Inés de la Cruz, el Centro Universitario de Teatro, la sala de danza, ópera y música electrónica Miguel Covarrubias; la pequeña sala de música de cámara Carlos Chávez; las salas de cine José Revueltas y Julio Bracho; el brillante edificio que alberga a la Biblioteca y Hemeroteca Nacionales; el Instituto de Investigaciones Bibliográficas, el Centro de Estudios sobre la Universidad, las oficinas de la Coordinación de Difusión Cultural de la Universidad, y la librería Julio Torri. El centro está ubicado en un área de piedra volcánica, producto de la erupción del volcán Xitle; en el Pedregal de San Ángel, al sur de la Ciudad Universitaria.
Espacio Escultorico de Ciudad Universitaria.
Este espacio es una estructura circular de 120 m. de diámetro, en la que se encuentran 64 poliedros de hormigón, colocados en un anillo de piedra donde se encuentra la lava del volcán Xitle. Se dice que en su interior se percibe una energía especial, que se relaciona con la cultura de Cuicuilco. Cuicuilco fue un centro ceremonial de cultura Nahua cuyo nombre significa "lugar de rezos" o "lugar del Arcoiris", haciendo de este lugar un centro de tradición y creando un mito en la arquitectura. La escultura propicia la experiencia del rito, y a través de la contemplación, se puede revivir un antiguo mito con un poder mágico que nos traslada mentalmente al pasado. El Centro del Espacio Escultórico es un homenaje a la vida, es una ofrenda de formas y símbolos que nos concientiza a la importancia de cuidar la ecología sorprendiéndonos con su belleza.
Zócalo.
Durante el imperio azteca, se encontraba en este lugar el Templo Mayor de Moctezuma; pero con la conquista española, los templos fueron destruidos y en su lugar se construyeron la Catedral y el Palacio del Virrey, (hoy Palacio Nacional). A través de la historia, la plaza ha tenido diferentes nombres, como Plaza Mayor, Plaza de Armas, Plaza Principal, y Plaza del Palacio; hasta que en 1843 se construyó en el centro de la Plaza un Zócalo para recibir un monumento a la Independencia de México. El monumento nunca fue construido, pero a partir de las expresiones “nos vemos en el Zócalo” fue adoptando este nombre. Durante los primeros años de su historia, en el Zócalo fueron instalados y removidos en numerosas ocasiones jardines, monumentos, mercados, rutas de tranvía, fuentes y otros ornamentos; hasta que el Zócalo adquirió su austero aspecto actual, donde solamente se conservaron sus arbotantes y el asta bandera. En este lugar aún se conserva el espíritu de los cultos y ritos prehispánicos que se mezclan en el resonar de los tambores y cascabeles de los danzantes y en el copal de los curanderos. El Zócalo se considera como una de las plazas públicas más grandes del mundo.
El Caballito.
En la época de la colonia, el maestro mayor de la ciudad de México, don Ignacio Costera y el teniente corregidor don Bernardo Bonabia, quisieron rendir un homenaje a los reyes de España Carlos III y a su sucesor Carlos IV.
A falta de dinero, únicamente se logró construir una estatua de Carlos IV en madera, la cual no duró mucho tiempo. Años después llegó a México un nuevo virrey, Miguel de la Grúa Salamanca, quién para borrar los actos de corrupción que había cometido en este país, propuso al Rey edificar una estatua ecuestre en la plaza mayor de México. Fue entonces cuando el virrey nombra a Manuel Tolsá coordinador de la obra y a don Juan Antonio González Velázquez, como encargado de realizar los planos de alzado de la planta, balaustrado, rejas y adornos correspondientes. Tolsá tuvo como modelo un caballo percherón poblano llamado “Tambor”, quedando una enorme escultura de bronce con 4.88m de altura, 1.78 de ancho y 5.40 de largo, con 6 toneladas de peso. Esta estatua se encontraba ubicada en el zócalo de la ciudad, y al triunfo de la Guerra de Independencia se ocultó con un globo de madera pintado en azul, ya que se consideraba un insulto la existencia de esta enorme estatua. En el año de 1823, el ayuntamiento decidió transportar el caballito al claustro de la Universidad, donde permaneció 15 años; para después ser trasladado a la glorieta de Reforma. En ese lugar sobrevivió a marchas estudiantiles y manifestaciones, y fue hasta mayo de 1979 en que el Caballito fue llevado a la calle de Tacuba, frente al Palacio de Minería; en el centro de la pequeña plaza que lleva el nombre de su autor, Manuel Tolsá.
Plaza Centenario (Coyoacán).
Es una de las plazas más hermosas de la Ciudad de México, donde se puede gozar de un ambiente fresco y agradable. Esta plaza es una de las más concurridas, después del Zócalo; aquí se encuentra el Templo de San Juan Bautista, con una sencilla cruz al frente; en un costado, una estatua del cura Hidalgo, y en el otro una escultura labrada por Antonio Álvarez y Josué llamada “La familia”; además no podía faltar un quiosco rodeado de palomas. Los fines de semana podemos disfrutar de mimos, pajaritos amaestrados, música vernácula, música sudamericana, jazz, danzantes de concheros, bandas musicales en el quiosco, y el organillo callejero. Para complacer a los niños encontramos globos, rehiletes, líquido para burbujas, y juguetes de madera. En estos jardines coyoacanenses también podemos adquirir artesanías; como las famosas muñequitas elaboradas por personas indígenas, encontramos también magníficos pintores del spray, neverías, esquites, elotes asados, algodones de azúcar, etc.Como podemos ver aquí se puede pasar un fin de semana estupendo.
Plaza de la Ciudadela.
El edificio de la ciudadela fue proyectado en un principio para una fábrica de tabaco. Se le dio el nombre de Ciudadela por su tipo de construcción, su ubicación, y por haber servido como fábrica de armas y cuartel. En éste edificio estuvo preso José María Morelos antes de ser fusilado. En la década de los ochenta, la plaza cambió de nombre para ser dedicada a este personaje de la revolución, y años más tarde le construyeron un monumento. Este edificio aloja actualmente a la Biblioteca de México.
Mercado de Artesanías "La Ciudadela".
Este mercado esta ubicado a un costado de la plaza de la ciudadela. Es también llamado centro artesanal, ya que muestra cómo con las manos se puede expresar la magia y colorido que tiene nuestro país con artesanos de diferentes etnias como Zapotecos, Otomíes, Mazahuas, Purepechas, Mayas, Mixtecos y Huicholes, apreciando el trabajo de algunos de ellos en vivo. Tiene más de 300 locales con una variedad de productos como Talavera, joyería y artículos en plata, ropa típica, hierro forjado, papel maché, arte en barro, cobre, vidrio soplado, entre otros. Cuenta también su interior con diversos establecimientos de comida típica mexicana.
San Ángel (Plaza San Jacinto).
Esta plaza se encuentra ubicada en el barrio de San Ángel. Es una hermosa plaza que se adorna con diferentes edificaciones del siglo XVIII; como son la Casa del Risco, la de los Mariscales de Castilla, La Residencia del obispo Madrid, la Antigua Hacienda de Goicochea, y un sencillo templo del siglo XVII. Cuenta con calles adoquinadas que conducen a románticas plazuelas, y en la entrada, un agradable jardín donde uno puede refugiarse del abarrotado mercado.
Los días sábados se instala un bazar donde encontramos artesanías de calidad, artículos de piel, máscaras cristal, plata, y pintores que aprovechan esta plaza para mostrar y vender sus obras. Encontramos también hermosas terrazas con mesas al aire libre, donde podemos saborear lo más selecto de la comida mexicana. En San Ángel se reinterpreta la antigua feria de las flores, y en el mes de julio se festeja a Nuestra Señora del Carmen con una feria popular donde se ofrecen panes, buñuelos y antojitos de todo tipo. El día de la fiesta se instalan cohetes, castillos de luces y juegos mecánicos.
Playas y Bellezas Naturales Xochimilco; Canales y Embarcaderos.
Xochimilco, uno de los sitios más tradicionales de la Ciudad de México, tiene un atractivo natural y único: sus “Canales”. Estas “calles de agua” se conservan desde la época prehispánica y bordean las famosas Chinampas o islotes artificiales donde se siembra a la fecha toda clase de cultivos, desde hortalizas y plantas medicinales hasta flores y plantas de ornato. Por estos caminos de agua transitan constantemente dos clases de embarcaciones: las llamadas Chalupas, que son pequeñas embarcaciones en las que comerciantes llevan toda clase de mercancías, artesanías, alimentos, flores, etc. para ofrecer a los visitantes y por otro lado, las tradicionales trajineras, que son embarcaciones grandes adornadas con flores y generalmente con un letrero escrito con flores al frente, mismo que puede ser algún nombre de mujer o algún letrero alusivo a una fiesta u ocasión especial.
Un paseo en trajinera es toda una tradición que los visitantes a la capital del país no se deben perder. Estos recorridos se pueden realizar de día, de noche, y en algunos, además de admirar los paisajes, se pueden degustar alimentos e incluso escuchar la tradicional música de mariachi.
Los principales embarcaderos son: Nuevo Nativitas, el de Belén, San Cristóbal, Salitre, Caltongo y Cuemanco. Destaca, sobre todo el embarcadero Nuevo Nativitas, ya que este proporciona servicio de día y de noche y cuenta con un mercado de alimentos y artesanías, durante las noches hay servicio de alimentos en las trajineras. Mientras que por otra parte, el embarcadero de Cuemanco, inaugurado en 1993 recorre la Zona Ecológica de Cuemanco, por lo que durante los trayectos en trajinera no se pueden degustar alimentos, aunque también cuenta con un mercado de artesanías. Otro de los atractivos de su recorrido es llegar a través de los canales hasta la laguna de Tlitac y su islote. Cabe mencionar que durante los meses de octubre y noviembre se lleva a cabo en el islote una representación de la tradicional leyenda mexicana de “La Llorona” para conmemorar las fiestas de muertos.
Canal de Cuemanco.(Pista Olímpica de Canotaje "Virgilio Uribe").
Muy cercana a la zona del embarcadero de Cuemanco se encuentra esta pista que fue construida especialmente para los Juegos Olímpicos de México 1968. Este hermoso canal se sigue empleando para actividades deportivas como el remo, canotaje y kayac, además tiene muchas áreas para practicar otros deportes y actividades al aire libre.
Parque Ecológico de Xochimilco.
Este parque de reciente creación es un espacio con hermosos espejos de agua, lagos, ciénagas y canales, dedicado al rescate y conservación de la flora y fauna de esta región del centro de la República Mexicana. Cuenta con un jardín botánico y una reserva natural dedicada exclusivamente a diversas especies de aves, también importante es su Jardín Xochitla y sus ocho hectáreas de cultivos en chinampas; también vale la pena el espectáculo del paisaje con los volcanes al fondo, desde su mirador. También tiene un área para niños con juegos infantiles, un tren escénico, exposiciones, una tienda de artesanías y un mercado dedicado exclusivamente a la venta de flores y otros cultivos.