Martes, 16 Octubre 2018

Patrimonio Natural UNESCO

Ballenas

Las ballenas grises viven durante el verano en los mares de Alaska y Siberia, para después, durante el otoño, iniciar cada año una migración de más de 9500 kilómetros en busca de aguas más cálidas hasta su llegada a las cálidas costas de Baja California, repitiendo cada año este ritual, que miles de personas esperan con gusto en su destino final. La llegada de las ballenas es aproximadamente a finales de diciembre y principios de enero a los santuarios.
Durante la temporada de avistamiento, grupos de pescadores, organizaciones ecologistas y prestadores de servicios turísticos cuentan con muchas opciones de recorridos para todos aquellos que quieran acercarse a estos maravillosos animales. Hay opciones para quienes quieran llegar hasta ellas en botes, ya que estos pacíficos animales incluso se dejan tocar, o para quienes prefieren verlas de lejos también se les puede ver desde las orillas del mar.
Los principales santuarios se encuentran en las Lagunas Ojo de Liebre en Guerrero Negro y San Ignacio, ambas dentro de la Reserva de la Biosfera del Desierto El Vizcaíno, en el estero de la Soledad en Puerto Adolfo López Mateos y en el Puerto San Carlos en Bahía Magdalena, considerado también reserva natural.
Toda la región se encuentra rodeada por llanos y montañas, en un paisaje singular de gran belleza donde conviven el mar y el desierto, con dunas de arena, manglares, islas, zonas pantanosas y playas frecuentadas por delfines, lobos de mar, focas, elefantes marinos, aves e innumerables especies marinas. En las zonas desérticas se pueden observar impresionantes paisajes con rocas, cactus y varias especies de reptiles.
En 1993 la Reserva de la Biosfera del Vizcaíno fue declarada junto con las lagunas de Ojo de Liebre y San Ignacio como Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas.

GUERRERO NEGRO
En esta localidad se encuentra una de las salinas más importantes de nuestro país y cuenta con uno de los sitios de avistamiento más importantes, la Laguna Ojo de Liebre. Esta zona es una gran reserva natural protegida que tiene hermosos paisajes y además del contacto con las ballenas existen otros atractivos como son la observación de aves, la posibilidad de acampar y probar ricas especialidades marinas de la región.

SAN IGNACIO
La laguna de San Ignacio, parte de la Reserva de la Biosfera del Desierto El Vizcaíno, se encuentra a sólo 40 kilómetros de Guerrero Negro. Cuenta con 5000 hectáreas y ha sido el único lugar de México donde las ballenas grises han dado a luz.

BAHÍA MAGDALENA
Esta bahía cuenta con dos importantes sitios para la observación de ballenas, el Puerto San Carlos y el estero de la soledad, en el puerto Adolfo Lopez Mateos. San Carlos, cuenta con 240 kilómetros de costa, playas y manglares. Durante todo el año existe la posibilidad de realizar la pesca deportiva de diversas especies como el marlin, el pez vela, el dorado y el atún. También se pueden practicar deportes acuáticos como el surf, canotaje, esnórquel y campismo. Por otro lado, el puerto Adolfo Lopez Mateos se localiza a 28 kilómetros de Puerto San Carlos y es otro importante puerto pesquero .
Durante el mes de febrero, bahía Magdalena celebra su más importante fiesta con el tradicional Festival de la Ballena, que cuenta con actividades deportivas y culturales.
Existen varias formas de llegar a la zona. Si viaja en automóvil, una vez llegado a la península, se puede viajar desde La Paz o desde Tijuana, tomando la carretera transpeninsular, con rumbo a Ensenada, San Vicente, El Rosario, Punta Prieta y Guerrero Negro. Esta misma carretera atraviesa el Desierto de Vizcaíno y llega hasta las costas del Océano Pacifico y de allí hacia las costas del Mar de Cortés.

Islas y áreas protegidas del Golfo de California

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) incluyó en su lista de Sitios Patrimonio Natural de la Humanidad a esta región en el año 2005. La organización decidió incluir a esta región por ser única en el mundo, ya que en un solo sitio se pueden encontrar todos los procesos oceanográficos del planeta, por lo que es un lugar ideal para la investigación, considerado un “Laboratorio natural” y en palabras del célebre Jacques Cousteau el “Acuario del mundo”. En esta región de impresionante belleza natural convive una gran diversidad de vida marina y aviar, en un espectacular escenario de islas escarpadas, playas arenosas y transparentes aguas azul turquesa que contrastan con impresionantes paisajes desérticos. Cuenta además con peculiares cascadas submarinas de arena que son únicas en el mundo entre muchas otras maravillas.
El Golfo de California, conocido también como Mar de Cortés o Mar Bermejo forma parte del océano Pacífico y se localiza entre la península de Baja California y los estados de Sonora, Sinaloa y Nayarit, al noroeste de México. Las zonas consideradas dentro de la nominación de la UNESCO corresponden a 244 islas e islotes, así como áreas costeras dentro del golfo, cubriendo desde pantanos templados hacia el norte hasta ecosistemas tropicales en la parte sur. Dentro de la zona se incluyen de forma parcial o total 9 regiones que ya han sido declaradas Áreas Naturales Protegidas por el Gobierno Federal: las Reservas de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, las Islas de San Pedro Mártir, el Vizcaíno y Marías; los Parques Nacionales Bahía de Loreto, Cabo Pulmo e Isla Isabel; y las declaradas Áreas de Protección de Flora y Fauna que son las Islas del Golfo de California y Cabo San Lucas.
En estas regiones se ha calculado la existencia de 695 especies de plantas vasculares, 891 especies de peces, más de 4,500 de invertebrados marinos, 181 especies de aves, cerca del 40% del total de especies de mamíferos marinos, así como un tercio del total de las especies de cetáceos que existen en el mundo.
En 1995, las Islas del Golfo de California fueron incorporadas a la Red Mundial de Reservas de la Biosfera como parte del Programa “El Hombre y la Biosfera”, también de la UNESCO; debido entre otras cosas, a la alta productividad marina del Golfo, aunada a su peculiar evolución en aislamiento que se gestó durante varios millones de años y que dio lugar a que la fauna de este mar desarrollara un alto grado de rareza biológica y de especies endémicas (especies que son únicas en el planeta).

Mariposa Monarca

Después de un recorrido de entre 4,000 y 5,000 kilómetros, llegan cada año las Mariposas Monarca provenientes de Norteamérica hasta los bosques de Michoacán. Aquí, en reservas ecológicas dentro de los municipios de Zitácuaro, Ocampo y Angangueo, han elegido llegar desde hace cientos de años para hibernar y reproducirse, debido a su temperatura y vegetación. Cada año, aproximadamente 60 millones de mariposas llegan a habitar estos bosques. Aunque todavía sigue siendo un misterio la continua migración de estos seres que únicamente viven 4 meses y que año con año siguen la misma ruta, algunos investigadores coinciden en que los guía la posición del sol. Para nuestros antepasados prehispánicos, las mariposas o “Flores que vuelan” eran muy veneradas, ya que eran consideradas mensajeras de los dioses y especialmente las Mariposas Monarca, que para el pueblo purépecha eran las almas de sus antepasados que llegaban aproximadamente con las fiestas del día de muertos, para retirarse en semana santa.
Y efectivamente, la Mariposa Monarca llega aquí a finales de octubre, a sus "Santuarios", cubiertos de pinos y oyameles a más de mil metros de altura sobre el nivel del mar, siendo los más importantes los que se localizan al oriente de Michoacán, a unos 200 kilómetros de la Ciudad de México.
Estos santuarios son el de Cerro Pelón y Hyacal Ochivati, en Zitácuaro; Chincúa, en Angangueo; El Campanario, en Ocampo, y el Rosario. Este último fue el primer santuario que se abrió al público, y es el que actualmente tiene mayor afluencia. También existen otros santuarios en el Estado de México, como el de Cerro Altamirano. Las reservas de ambos estados han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en la categoría de bien natural.
El acceso al Santuario del Rosario se realiza subiendo a través de un bosque con señalamientos, mientras que en el recorrido para llegar al Santuario de Sierra Chincua el terreno es más plano y se puede realizar tanto a pie como a caballo a lo largo de aproximadamente 2 kilómetros. Durante dicho trayecto hay guías que proporcionan información a los visitantes acerca de la mariposa monarca. Además de los hermosos santuarios de la mariposa monarca, también se pueden apreciar muchos atractivos en la zona, como pueblos típicos, zonas arqueológicas, edificios coloniales, balnearios, bosques y lagos, sitios para acampar, grutas, antiguas minas, fiestas y artesanías. Se puede llegar a los santuarios de Michoacán por varias rutas, cada una con diferentes atractivos.

RUTA 1: Se llega a través de la carretera federal Nº 15 México –Toluca- Zitácuaro. Se atraviesa la ciudad de Zitacuaro rumbo a Ciudad Hidalgo, llegando al entronque con el pueblo de San Felipe de Los Alzati, en esa desviación dar vuelta a la derecha hacia Ocampo con rumbo al Santuario “El Rosario” y de allí hasta Angangueo, pasando este poblado se puede continuar hacia el Santuario “Sierra Chincua”. En Zitácuaro se pueden realizar actividades recreativas como recorridos en bicicleta y caminatas por las montañas vecinas. 9 km al suroeste de Zitácuaro recomendamos una visita a la Presa del Bosque, donde se puede nadar y realizar otras actividades. También cercano se encuentra el pueblo llamado San Felipe de los Alzati, que cuenta con hermosos edificios coloniales del siglo XVI, como la Parroquia de la Candelaria. También en la región se puede apreciar un centro ceremonial matlatzinca, y la zona arqueológica de Zacapendo.

RUTA 2: La segunda ruta que recomendamos es a través de la autopista México-Morelia-Guadalajara. En Maravatio se toma la desviación hacia Ciudad Hidalgo y antes de llegar al pueblo llamado Irimbo se toma la desviación hacia la izquierda con rumbo a Aporo. Pasando esta población se llega al entronque con rumbo a Angangueo hacia la izquierda y de allí hasta al Santuario “Sierra Chincua” o hacia la derecha con rumbo a Ocampo y al Santuario “ El Rosario”. En Angangueo, además, se puede visitar una antigua hacienda minera que data del siglo XVII, el templo de la Concepción y el Túnel Turístico San Simón; también el Museo Casa Parker, que cuenta con una interesante exposición fotográfica que refleja la época de bonanza minera en la zona. También cercano a Angangueo se encuentra el balneario San José Purúa, con sus fuentes de aguas termales. Además toda la región cuenta con pozas y manantiales naturales con posibilidades para acampar.

RUTA 3: Esta ruta se toma también a través de la autopista México-Morelia-Guadalajara. Pero aquí, después de la caseta de cobro Contepec, se sugiere partir con rumbo a Tlalpujahua, un “Pueblo Mágico” mexicano. Después se toma la carretera hacia Maravatio, en el entronque en el pueblo de Santa Maria, se da vuelta hacia la izquierda y de allí con rumbo al Santuario “Sierra Chincua” y de allí hacia Angangueo, después de este pueblo se continua con rumbo a Ocampo y al Santuario “El Rosario”. Recomendamos durante este recorrido conocer Tlalpujahua, un hermoso pueblo minero fundado en el siglo XVI, que se encuentra enclavado entre montañas con frondosos pinos. Tlalpujahua es actualmente el principal productor de esferas navideñas del país. Cuenta con muchos atractivos, como son la parroquia de San Pedro y San Pablo dedicada a la Virgen de El Carmen, construida con estilo barroco en el siglo XVIII, así como sus plazas y calles empedradas.

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